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Del Pacífico al futuro: por una agenda estratégica en APEC
México debe fortalecer su agenda estratégica en APEC para aprovechar la integración Asia-Pacífico, diversificar mercados, atraer inversión, impulsar innovación y consolidar su liderazgo rumbo a la Cumbre APEC 2028.

Opinión
Como Presidente del capítulo mexicano del Pacific Economic Cooperation Council (PECC), principal órgano asesor en materia de políticas del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC), y como Presidente de la Sección Internacional Asia-Oceanía del COMCE, tuve el honor de participar en la 33.ª Reunión Anual del PECC, celebrada en el marco de la Segunda Reunión de Altos Funcionarios de APEC, llevada a cabo del 15 al 17 de mayo de este año en Shanghái, China.
Más allá de percibirse como una cita diplomática, este espacio me permitió comprobar, de primera mano, la dimensión real de una región que define buena parte del presente económico del mundo. En su conjunto, las economías APEC son responsables del 61% del PIB mundial, 46% del comercio global de bienes y servicios, y 37% de la población del planeta. Cuando estas cifras se observan en una sala de negociación, dejan de ser estadísticas: se convierten en oportunidades, responsabilidades y decisiones que pueden modificar la trayectoria de nuestras empresas y de nuestros países.
Es por ello que la Reunión Anual del PECC tiene una relevancia tan particular. Es en esta mesa de diálogo donde comienza gran parte del trabajo que posteriormente se refleja en las declaraciones ministeriales y de líderes. Más que una distinción entre lo político y lo técnico, estas reuniones constituyen el punto de encuentro entre ambas dimensiones: ahí participan negociadores, coordinadores y responsables de política pública que transforman las prioridades compartidas en acuerdos concretos y rutas de acción viables. Los consensos que se construyen en este nivel no solo dan sustento técnico a las decisiones, sino que contribuyen directamente a hacer posibles los entendimientos políticos que orientan la cooperación regional.
Bajo el lema “Promover la innovación y la cooperación para lograr la apertura y la prosperidad en la región Asia-Pacífico”, esta edición abordó la necesidad de fortalecer la integración económica regional en un entorno internacional marcado por la incertidumbre y la fragmentación. Las economías participantes reafirmaron su compromiso con la apertura y el multilateralismo; asimismo, analizaron una ruta más activa para la implementación del Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP), concebida como una visión compartida que debe avanzar mediante una cooperación flexible, pragmática y orientada a resultados.
La conectividad también ocupó un lugar central en las discusiones, al ser reconocida como una condición indispensable para profundizar la integración de la región. En este sentido, se planteó la necesidad de actualizar el Plan de Conectividad de APEC para responder a las nuevas dinámicas económicas y promover un desarrollo más interconectado. Asimismo, se destacó la importancia de acelerar la innovación digital y tecnológica, impulsar reformas estructurales y asegurar que el crecimiento sea sostenible e incluyente.
Los pasos a seguir fueron claros: profundizar la apertura y preservar el sistema multilateral, acelerar la transformación tecnológica y fortalecer una cooperación que permita que los beneficios de la prosperidad regional alcancen a todas las economías y sectores de la sociedad. Estos principios representan condiciones fundamentales para que nuestro país siga compitiendo, atrayendo inversión y participando con mayor peso en las cadenas de valor de Asia-Pacífico.
Para México, la agenda en APEC tiene que ser prioritaria. Debemos mirar al Pacífico con mayor ímpetu y menor intermitencia. Por ello, en la Sección Internacional Asia-Oceanía del COMCE trabajamos en una agenda profunda para contribuir a que la presencia de México en APEC se transforme en una plataforma para diversificar mercados, atraer inversión de mayor valor agregado, impulsar cadenas regionales de suministro y proyectar a nuestras empresas a nuevos horizontes.
En este contexto, la Cumbre APEC 2028, en la que México fungirá como anfitrión a la vez que asumirá la presidencia del Foro, debe entenderse como una responsabilidad empresarial para alcanzar dichos objetivos. El futuro de México también se juega en el Pacífico y nuestra tarea es convertir esa visión en una realidad.