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Mega compra de medicamentos, piso parejo

Marco A. Mares | Ricos y poderosos
Viene la mega compra bienal de medicamentos del sector público.
Es la Compra Consolidada de Medicamentos e Insumos para la Salud 2027-2028.
Será por un importe de alrededor 250 mil millones de pesos.
El gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud y Birmex, como comprador consolidado de otras instituciones: IMSS e ISSSTE, entre otras, está planeando la mayor adquisición pública de medicamentos, material de curación, oncológicos, biológicos y otros insumos para los años 2027 y 2028.
El propósito es garantizar abasto, fomentar producción nacional, a través de incentivos a empresas que inviertan en México, y mejorar la planeación para evitar desabastos y caducidades.
Será la segunda mega compra que realizará el gobierno de Claudia Sheinbaum.
El presidente de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), Juan de Villafranca, celebra el piso parejo para esta licitación.
Aplaude que será una licitación bajo tratado; es decir podrán participar sólo países que tienen acuerdo comercial con México.
Se evita la participación de países que ofrecen precios subsidiados y de dudosa calidad.
La planta mexicana está lista para participar aunque el gobierno mexicano todavía debe alrededor de 5 mil millones de pesos a los laboratorios y el adeudo merma sus capitales
El gobierno federal sigue a prueba. No ha encontrado el camino para lograr compras consolidadas, oportunas y eficientes.
En el sexenio pasado y en éste, han probado diferentes modelos y no han podido tener éxito.
Ha sido una prolongada curva de aprendizaje.
La primera compra consolidada de este gobierno fue parcialmente fallida.
Fue la compra más grande de medicamentos e insumos en la historia reciente del país.
La secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, encabezada por Raquel Buenrostro ordenó cancelarla parcialmente por irregularidades.
Encontró sobreprecios estimados en hasta 13 mil millones de pesos, falta de documentación y posibles actos de corrupción.
Solo se adjudicó alrededor del 40-50% de las claves de forma directa; el resto se cubrió con compras complementarias y adjudicaciones directas.
A lo largo de estos años la industria farmacéutica ha mostrado preocupaciones por los retrasos en las convocatorias, que impiden programar la producción y compra de materias primas y logística.
Han pedido más tiempo para la planeación, contratos de mayor duración e incentivos reales a la inversión nacional.
También han señalado en el pasado, caducidades masivas como la más reciente en el Hospital Infantil de México, licitaciones desiertas, y distribución complicada a diferentes puntos del país.
Por eso, esta segunda compra consolidada del gobierno actual, sigue siendo una prueba para el gobierno.
A pesar de todo lo ocurrido en el pasado, en el sector farmacéutico hay confianza de que en esta ocasión, el proceso sea exitoso.
Desde el ámbito de la investigación, Enrique Martínez director del Instituto de Investigación e Innovación Farmacéutica (INEFAM) advierte que hay preocupación por la indefinición en la trazabilidad de las instituciones y porque no está muy clara la ruta de entrega.
Tampoco se sabe cómo se manejarán los presupuestos.
Adicionalmente preocupa el tema del etiquetado de los medicamentos.
En caso de que se mantenga la propuesta de que se incluya el escudo nacional en el empaque de los medicamentos y las frases de prohibida su venta obligaría al sector privado a adaptar sus procesos de etiquetado y eso tiene un costo adicional.
Está por verse cómo queda esa condición.
Villafranca es optimista. En el contexto de la revisión del T-MEC, confía en que México logrará una buena negociación.
La industria farmacéutica mexicana, dice, es complementaria de la industria farmacéutica de Estados Unidos.
Su negociación no será tan compleja como la del acero y aluminio o la industria automotriz.
El tema más relevante es el de las Apis, las sustancias activas necesarias para producir medicamentos.
Estados Unidos y México puede complementarse en el objetivo de sustitución de importaciones,
A Estados Unidos y a México les conviene depender menos de la importación de Apis de Asia.
Atisbos
La presidenta de México, Claudia Sherinbaum Pardo asistió a la clausura de la Copa Mundial de Fútbol.
Su aparición en el evento fue positiva por el foco de atención mundial en el contexto del inicio de las negociaciones para la revisión del T-MEC.
Su imagen destacó respecto de la del primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Sí tenía relevancia su participación en el evento, en términos diplomáticos. Al tiempo.

