Lectura 3:00 min
De legislar a gobernar

Alberto Aguirre | Signos Vitales
Aunque poco exhaustivo, el listado de las 10 diputadas locales más influyentes en México tiene el mérito de incluir a legisladoras de todo el espectro partidista, con excepción del PRI.
El futuro de la política tiene rostro femenino. Esa definición explica la ausencia de legisladoras del tricolor en el ranking de Data Polls México. Urgido de triunfos electorales, la subsistencia del partido encabezado por Alito Moreno está riesgo, sin un relevo generacional viable.
En esta decena de diputadas locales, tres morenistas —Evelyn Sánchez, de Baja California; Itzul Barrera, de Jalisco, y Cynthia Mont, de Durango— y dos petistas (la capitalina Diana Barragán y Sofía Arenas, de Tabasco). Todas, menores de 35 años.
Un grupo diverso de diputadas de a pie, jóvenes provenientes de distintos estados y fuerzas políticas. Legislan —explicaron los editores de esta medición— pero también participan activamente en la conversación pública, impulsan agendas relevantes y conectan con nuevas audiencias en un entorno político cada vez más dinámico y digital. En resumen: son diputadas influencers. “Estamos viendo una generación que no espera su turno: lo está tomando. Mujeres jóvenes que legislan, comunican, conectan y avanzan con una visión clara de futuro”, señala el informe.
El listado lo complementan: Roxana Hernández, del PVEM, de San Luis Potosí; Amainari Peña, del PES, de Sonora; Emma Álvarez, del PAN, del Estado de México; Brissa Arroyo, del PRD, de Michoacán y Paty Urriza, de MC, de la CDMX.
Por definición, este ranking está constreñido a parlamentarias locales y tal vez ese sea su mayor mérito. Muchas legisladores formadas en lo local, ahora tienen presencia nacional y aspiran a las candidaturas de sus respectivos partidos, para el 2027.
¿Ejemplos? La abogada Yoloczin Lizbeth Domínguez Serna ha dedicado un tercio de su vida —tiene apenas 40 años— a las actividades legislativas. Entre 2018 y el 2024 estuvo en el Congreso de Guerrero, y en su último trienio encabezó al grupo parlamentario de Morena y, por ende, a la Junta de Coordinación Política.
Ahora está en San Lázaro, preside la Comisión de Derechos Humanos, y buscará la alcaldía de Acapulco tras de haber tomado distancia del grupo político encabezado por el senador Félix Salgado Macedonio, quien no se resigna a quedarse sin la candidatura y ahora busca convertirse en el factótum.
En la ruta de las nominaciones hay otra presidenta de legislatura local: la economista Fabiola Alanís Sámano, quien siempre ha militado en la izquierda y ahora aspira a convertirse en la primera gobernadora de Michoacán.
Por otros caminos —laberínticos muchas veces, obstruidos por los techos de cristal—hay cinco integrantes de la Cámara Alta que podrían ser postuladas próximamente, según las evaluaciones demoscópicas: Julieta Ramírez, en Baja California; Andrea Chávez, en Chihuahua; Beatriz Mojica, en Guerrero; Imelda Castro Castro, en Sinaloa, y Ana Lilia Rivera, en Tlaxcala. Las tres últimas, además, con una larga trayectoria dentro de los movimientos sociales y la defensa de las libertades.

