La bandera de la lucha contra la corrupción es una de las más explotadas por los candidatos a la Presidencia de la República. Querer demostrar que están limpios, que son distintos, que tienen el valor y la determinación para encabezar una lucha casi heroica contra la mayor amenaza del país se ha convertido en una obsesión.

El problema es cuando, por debajo del agua, hacen exactamente lo contrario desde la opacidad. Tal es el caso del candidato puntero. Para saber lo que realmente sucede en las entrañas de su partido disfrazado de movimiento, es necesario conocer y escuchar el testimonio de quienes conocen la realidad de primera mano.

Una de las muchas voces que ha denunciado la venta de candidaturas dentro de Morena es Paola Migoya, quien fue invitada por Alfonso Romo para contender por la alcaldía de Puebla, pero, como a muchos otros, le dieron atole con el dedo.

Desde adentro, Paola fue testigo de las malas jugadas y del negocio que representa la venta de candidaturas, una realidad que muchos han denunciado públicamente una y otra vez para poner en evidencia que el partido que presume de ser diferente y honesto en realidad ha creado un negocio millonario pues, tal como afirma Paola, hay candidaturas que se venden hasta en 10 millones de pesos.

Para operar un negocio tan grande en la oscuridad es necesario tejer una red de complicidad desde el círculo más íntimo en la cúpula del partido que involucra a la propia familia del candidato, quienes operan de manera casi monárquica y absoluta. Aunque el propio Andrés Manuel no meta las manos para mantenerse “limpio”, dejar hacer también le salpica y lo hace parte. ¿O no que bastaba su ejemplo para que los demás dejaran de robar?

Mientras los ciudadanos exigimos propuestas y respuestas que den certidumbre y viabilidad a México, muchos de los que hoy prometen un cambio sistémico operan desde la absoluta opacidad, haciendo todo lo que critican de los demás pero de manera más sutil, más discreta, procurando que el pueblo al que defienden los siga viendo como una alternativa cuando, en realidad, lo único que prometen es agravar los problemas.

Paola Migoya recibió denuncias dentro del propio partido sobre la forma en que se asignan las plazas con base en la compra de las candidaturas. Aunque su experiencia de primera mano fue en Puebla, afirma que esto sucede en todo el país. A los ciudadanos nos toca vigilar, exigir y denunciar todo aquello que contradiga una promesa de verdadera transformación. Basta de mentir y manipular diciendo una cosa y haciendo exactamente lo contrario.

@armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.