En fechas recientes se celebró la 29ª Conferencia Trienal que organiza la Asociación Internacional de Economistas Agrícolas (IAAE, por su sigla en inglés). Esta conferencia es considerada el evento internacional más importante del ramo, donde se reúnen académicos, científicos, así como organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y representantes de la industria, para intercambiar resultados de investigación e ideas en la frontera del conocimiento en economía agrícola

Los temas tratados aquí reflejan las tendencias en los agronegocios a nivel mundial y la forma en que se trata de entender los fenómenos relevantes que afectan el quehacer agroalimentario.

Entre los temas que se abordaron en la reunión se encuentran: comercialización, productividad agropecuaria, efectos del uso de contratos por pequeños productores, adopción tecnológica, economía política de los organismos genéticamente modificados, análisis de políticas agrícolas, desarrollo de cadenas de valor, seguridad alimentaria, análisis del comportamiento del consumidor, comportamiento de precios de commodities, acceso a crédito, riesgo y seguros, entre otros.

En esta nota describiré brevemente los hallazgos recientes en materia de calidad y canales de comercialización más directa, así como un ejemplo de subsidio inteligente.

En cuanto a comercialización de frutas y hortalizas, existen experiencias exitosas del establecimiento de programas de adquisiciones directas por parte de supermercados. Uno de ellos es el caso de comercialización de manzanas en China, donde hace años los productores primarios vendían sus productos a acopiadores, éstos a su vez lo entregaban a distribuidores mayoristas para posteriormente llegar al supermercado y al consumidor final. Recientemente, los supermercados han establecido contacto directo con los productores y con sus empresas distribuidoras. Lo anterior permite tener un mejor control sobre la calidad de los productos, en este caso perecederos, así como en el monitoreo del cumplimiento de estándares y certificaciones de inocuidad y calidad. Cabe recordar que en China, principal productor de manzana a nivel mundial, una considerable proporción de la producción proviene de pequeños productores.

También existe evidencia empírica que expone que los productores que entablan relaciones comerciales a través de un contrato aumentan su beneficio económico en comparación con aquéllos que no tienen una relación contractual de compra-venta. Así, el establecimiento de estándares de calidad e inocuidad, los procesos de comercialización más cortos y la presencia de contratos formales son una tendencia en algunos productos y regiones.

Con respecto al tema de subsidios denominados inteligentes, debido sus bajos costos y significativo impacto productivo, hay ejemplos exitosos en África. Uno de éstos se refiere al financiamiento para facilitar el acceso a la información de mercado. Se tiene evidencia empírica que demuestra que el acceso a la información mejora la generación de expectativas de precios y toma de decisiones. De acuerdo con esta experiencia, el impacto es mayor en productores agrícolas jóvenes y que viven en zonas alejadas de los principales centros de comercialización.

En la segunda parte de esta nota continuaré con e l tema.

*David Magaña Lemus es subdirector de Investigación Económica en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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