Durante la década reciente, la oferta y la demanda mundiales de fertilizantes mantuvieron una tendencia a la alza. La fabricación y el uso de nutrientes vegetales crecieron a una tasa promedio anual de 1.7% entre el 2004 y el 2014; la producción en este último rubro alcanzó niveles máximos históricos.

En el 2008 y el 2009, el consumo se redujo a causa de la crisis económica mundial, mientras que en el 2011 y el 2012 la demanda se expandió a tasas anuales cercanas a 5.0%, esto en respuesta a los altos precios de los commodities agrícolas en el mercado internacional.

De acuerdo con la Asociación Internacional de la Industria de los Fertilizantes (IFA, por su sigla en inglés), el consumo global de nutrientes registró un récord de 183.8 millones de toneladas en el 2014. De dicho volumen 61% correspondió a los fertilizantes nitrogenados, 22% a los fosfatados y 17% a los potásicos. La tasa anual de expansión en el uso de nutrientes en el 2014, de 0.6%, fue la más baja de la última década, lo que se atribuye básicamente a la reducción de los precios de los principales productos agrícolas en el mercado internacional. Esto condujo a los agricultores a reducir sus niveles de aplicación de fertilizantes, principalmente en los cultivos de maíz, trigo y arroz. Así, el uso de nitrogenados creció 0.7%, el de potásicos 0.8% y el de fosfatados se mantuvo sin cambio con respecto al 2013.

De acuerdo con algunos estudios de la IFA, los factores más importantes que determinan la demanda mundial de nutrientes vegetales son: el crecimiento de la superficie cultivada, los cambios en el patrón de cultivos, los precios de los commodities agrícolas, los precios relativos de los fertilizantes con respecto de las cotizaciones de los productos agrícolas, así como los esquemas de subsidios gubernamentales para la compra de estos insumos en los países consumidores.

Para el 2015, la IFA prevé que la demanda global de fertilizantes crezca a una tasa anual de 2.0% y se ubique en un máximo histórico de 187.4 millones de toneladas de nutrientes; el uso de nitrogenados crecería 1.9%, el de fosfatados 1.8%, y el de potásicos 2.6 por ciento. El alza se proyecta en todas las regiones del mundo, con mayor dinamismo en los países asiáticos; la región de Latinoamérica sería la excepción.

Por su parte, la oferta global de nutrientes mantiene expectativas favorables para este año, impulsada por inversiones para la ampliación de la capacidad productiva global, en particular de urea, el fertilizante de mayor consumo y con el nivel de comercialización más alto del mundo.

Las cotizaciones de los principales fertilizantes en el mercado internacional reflejan el comportamiento de los costos de las materias primas utilizadas en su fabricación, que reportaron mayor estabilidad durante el 2014 en comparación con los años previos. El precio de la urea, con un promedio anual de 316 dólares por tonelada, disminuyó 7.0% con respecto del promedio del 2013. En tanto, el precio del fosfato diamónico tuvo un incremento anual de 6.2%, al ubicarse en 472 dólares por tonelada en el 2014.

Mañana comentaré algunos aspectos relevantes sobre el mercado de los fertilizantes en México.

*La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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