Los resultados de la auditoría 2011 de IMS Health reflejan datos bien interesantes. Principalmente, es contundente el hecho de que los genéricos son los que más crecen y los que más impulsan el crecimiento de la industria farmacéutica en México.

Las empresas mexicanas productoras de genéricos, ya sea las reunidas en la Anafam o en la Amelaf, ya no pueden decirse maltratadas o en desventaja porque resulta que su rebanada del pastel ha crecido a tal grado que siete de cada 10 medicamentos vendidos en México son genéricos. Su despegue ha sido demasiado rápido, impulsado por el propio gobierno en un afán de hacer más accesibles los fármacos a la mayoría de la población.

Aclaremos que no todos los genéricos son producidos por empresas mexicanas; de hecho, cada vez son más los laboratorios multinacionales, como Novartis, Sanofi y Pfizer, que le entran con fuerza a vender genéricos. O sea, se desdibuja aquella histórica división entre empresas nacionales de genéricos y las empresas extranjeras de innovadores. De hecho, ya no hay tal.

Las cifras de IMS Health indican que 39% de las ventas totales de medicamentos durante el 2011 fue de genéricos y ello equivale a un monto superior a 74,112 millones de pesos. También revelan el tamaño de la rebanada que posee cada uno de los segmentos. Por ejemplo, se sabe por primera vez que Farmacias Similares -siempre renuente a informar sus cifras- posee ya 10% del mercado farmacéutico del país en unidades. Una de cada 10 cajas vendidas de fármacos en México es del Dr. Simi. Ninguna otra empresa o cadena se compara con ello.

En pesos, las ventas de Dr. Simi suman unos 7,601 millones de pesos, representando 4% del total, conforme las estadísticas de IMS Health. Todas las demás empresas productoras de Genéricos Intercambiables (GI) -que son cerca de 30 empresas- suman ventas por unos 13,302 millones de pesos (7% del total). Es decir, sólo Farmacias Similares absorbe más de la mitad de todo este segmento de GI.

Por otro lado, está el segmento de marcas propias, que también son genéricos, pero repartidos entre cadenas que venden su propia marca de genéricos como Farmacias del Ahorro, Walmart, Soriana, Guadalajara, Benavides, San Isidro, etcétera. Estas cadenas absorben 21% de las ventas, que equivale a 39,906 millones de pesos. Sería importante conocer lo que vende cada una, pero aún no contamos con ese dato. Por último, están las compras de genéricos del gobierno, que representaron 7 por ciento.

Para que quede un poco más claro: las ventas de genéricos que representan 39% de todo lo vendido por la industria farmacéutica resultan de la suma entre 7% del gobierno, 4% del Dr. Simi, 7% de las otras empresas de GI y 21% de las cadenas.

¿Y quiénes se quedan con 61% restante del mercado? Son los laboratorios que venden medicamentos de marca o patentados cuyo precio, normalmente, es más elevado por ser sus productos innovadores de mayor complejidad o de reciente creación. En farmacias y hospitales privados se vende 42% de estos fármacos de mayor precio, cuyas ventas privadas equivalen a 79,813 millones de pesos.

El gobierno se queda con otro 19% de las ventas totales de estos medicamentos (cerca de 36,106 millones de pesos). Esto es lo que antes la industria no conocía muy bien, sólo lo intuía o lo estimaba, porque no era auditado, pero ahora IMS Health ha ido extendiendo su dominio y logra tener las cifras tanto de gobierno como de cadenas privadas herméticas que, normalmente, no gustan de informar sus ventas.

Gobierno eleva 10% compras de fármacos

Ahora, para aquellos que dicen que el gobierno está reduciendo su presupuesto en medicamentos, aquí está la aclaración: en el 2011, el gobierno mexicano compró 49,800 millones de pesos en fármacos, cifra que significó un incremento de 10.8% respecto de los 44,900 millones de pesos invertidos para este fin en el 2010. Un aumento de 4,900 millones de pesos en términos absolutos. Lo que sí es que las compras de medicamentos de marca o protegidos con patente redujeron su proporción de 77 a 74%. En tanto, los genéricos la incrementaron de 23 a 26 por ciento.

Con todo esto, es claro que las empresas de genéricos ya no pueden quejarse, sobre todo, si ahora estamos entre los mercados con la más elevada penetración de genéricos, sólo después de Reino Unido. Ahora, quienes piden equilibrio son los de la AMIIF, en particular, la Comisión de Propiedad Intelectual, que encabeza Carlos Baños, también director de Lilly México.

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