En este 2018 se lanzan por primera vez para el uso doméstico robots capaces de cocinar más de 1,000 recetas de cocina diferentes, con acceso ilimitado a recetas de diferentes chefs del mundo, además de limpiar todo lo que se usa para su preparación. ¿Será que los robots sustituirán el trabajo humano?

Una de las grandes tentaciones de la condición humana es saber qué nos depara el futuro. Uno de los grandes temas de la ciencia ficción, por ejemplo, se basa en vislumbrar mundos y realidades futuras en las que la tecnología y la innovación nos superan como raza humana y en cierta medida somos remplazados por máquinas. En la cocina, la introducción de máquinas para realizar o ahorrar tiempo en tareas culinarias ha causado irrupciones que en ocasiones no han sido bien recibidas por las personas. Por ejemplo, se dice que cuando recién se introdujo la licuadora, muchas personas se resistían a incorporar el nuevo artefacto, ya que no sustituía con nada el sabor de piedra volcánica que deja el molcajete sobre las salsas. Con el tiempo, este aparato se incorporó en la esfera doméstica y su presencia en cualquier cocina hoy en día parece de lo más banal.

¿Qué pasaría entonces, si los robots sustituyeran poco a poco la mano de obra culinaria? Este tipo de inteligencia artificial considera el número de porciones, requerimientos especiales, número de calorías, ingredientes, etcétera. Estos robots imitan incluso la motricidad de los diferentes procedimientos culinarios. Volver los ojos a la historia siempre nos puede dar algunas pistas sobre lo que ocurre en este momento. La sustitución de la mano de obra por la maquinaria era uno de los grandes acontecimientos de la Revolución Industrial del siglo XIX. Muchos de los paradigmas de la vida cotidiana que tenemos hoy en día los debemos a todos los cambios sociales que se generaron en ese momento. La institucionalización de los fines de semana y de los días de trabajo, el uso de horarios, las maneras de producir y consumir alimentos fueron algunos de los aspectos de la vida cotidiana en los que la Revolución Industrial se vio reflejada.

Algunos especialistas consideran que el desarrollo de la inteligencia artificial está desde hoy modificando nuestra relación con las máquinas. Sin embargo, en el área culinaria existen aspectos que todavía no se pueden remplazar con máquinas. Por ejemplo, el punto de cocción de los alimentos, depende mucho de su volumen y de su densidad. Esto hace que en muchas ocasiones, algunos de los mejores chefs tengan que improvisar, no sólo en la sustitución de ingredientes disponibles para una receta, sino también en dar con el punto de cocción o la cantidad de un ingrediente para que la receta mejore según las condiciones del momento. Otro ejemplo está constituido por los instrumentos de cocina: según el material, el instrumento y el tipo de estufa o de horno que se utilice, se sabe que existen puntos donde un sartén se calienta más, o lugares del horno donde la temperatura no es uniforme. Todas estas cuestiones son manejadas como algo que parecería simple, por un cocinero, pero requieren sin duda de la práctica y de la experiencia. Tal vez la inteligencia artificial en el área culinaria sí mejore nuestras vidas, sobre todo si pensamos en el potencial de su uso para comedores institucionales. Pero la sustitución de la experiencia de un chef aún está lejos de llegar.

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