Qué ver

Un asunto de familia (Shoplifters) - Netflix

Es posible que la ganadora de la Palma de Oro en Cannes en el 2018 (y principal rival de Roma en el Oscar a película en idioma extranjero) pueda haber pasado inadvertida gracias a la necedad del algoritmo de Netflix porque veamos sus producciones originales.

El cine de Hirokazu Koreeda siempre conecta profundamente con nuestras emociones. Desde Después de la tormenta hasta De tal padre, tal hijo, una de sus preocupaciones ha sido la manera en que las familias funcionan (o no) en la sociedad contemporánea.

Los personajes de Shoplifters se preguntan muchas veces si es posible elegir su familia. Quizá porque esta familia “funcional” (opuesta al detonador dramático clásico de la familia disfuncional), está conformada por seres (adultos y niños) a los que la vida les ha jugado más de una mala pasada.

Es posible que la trama de farderos en tiendas de autoservicio nos recuerde por momentos a la brillante Parásitos, de Bong Joon-ho, pero el único parecido es la marginalidad de sus personajes. La cinta de Koreeda no es una sátira. Es una visión al mismo tiempo optimista y desencantada de los lazos familiares y su fragilidad devastadora dentro de las reglas de la sociedad japonesa moderna.

Diamantes en bruto (Uncut Gems) - Netflix

En muy poco tiempo, los hermanos Safdie han labrado una filmografía envidiable. Sea por sus cortometrajes, videos musicales, cortos documentales o su mirada inmisericorde a la acelerada vida neoyorquina contemporánea, heredera indiscutible del cine de Martin Scorsese.

No confundirse porque Adam Sandler aparezca como imagen de este deslumbrante thriller entre joyeros judíos de Nueva York. Sandler ya ha mostrado que tiene talento cuando quiere salir del estereotipo de idiota insufrible que tan lucrativo le ha resultado en sus comedias (basta ver Spanglish, Punch Drunk Love, Reign over me y ahora Uncut Gems).

Tampoco conviene renunciar pronto. La película de los Safdie puede ser irritante, y los directores eligen intencionalmente arrojarnos todo tipo de ruido y confusión para entrar en sintonía con la energía frenética y ansiosa de su protagonista adicto. Y valga decir que la recompensa es mayúscula. Una de las mejores películas del año.

Qué no ver

Su último deseo (The last thing he wanted) - Netflix

La carrera de Dee Rees iba bien. Había hecho la celebrada Mudbound y después un provocador episodio en la serie de ciencia ficción de Amazon: Electric Dreams. Y entonces se embarcó en esta adaptación de una novela de Joan Didion para Netflix. Sumó a la producción a Anne Hathaway, William Dafoe y a Ben Affleck. Y todo falló.

El tema no es que sea un desastre, sino a qué grado lo es. Su último deseo es un fracaso tan catastrófico que resulta difícil saber por dónde empezar: la cinta quería contar la historia de Elena McMahon (Hathaway), una periodista comprometida en desenmascarar la conspiración gubernamental que más tarde se conocería como el escándalo Irán-Contra a mediados de los años 80. Ése que llevó a Reagan a juicio, y reveló cómo el gobierno estadounidense financiaba la guerrilla armada contra el régimen sandinista en Nicaragua.

En algún momento, la película también quiere contar la relación de McMahon con su padre (Dafoe), un traficante de armas y Treat Morrison (Affleck) un agente de la CIA. Pero hasta ahí es posible entender. Tal pareciera que tres de cada cinco páginas del guion se les extraviaron. Que la película se completó nomás por cumplir y que nadie en la compañía de streaming fue capaz de verla, valorarla y ponerle freno. Y es que la cinta no tiene ningún sentido: los motivos de los personajes, las decisiones dramáticas, la conspiración misma y el pretendido suspenso son absurdos hasta el humor involuntario. Ni siquiera la intensidad de Hathaway es capaz de rescatar una cinta que por algo suma un penoso 7% en el recuento crítico de Rotten Tomatoes.

@rgarciamainou

Ricardo García Mainou

Escritor

Las horas perdidas

Estudió Ciencias de la Comunicación con especialidad en Radio y Televisión Educativa en la Universidad de las Américas Puebla.

Ha escrito, editado, traducido y diseñado para diversas publicaciones literarias, periodísticas y especializadas: locales y nacionales (Libros de México, Revuelta, De viaje, Cinéfila, La masacre de Cholula, etc.).