Hay unos puntos que dejan por lo menos interrogantes en torno a las exigencias impuestas por la UNOPS a México para llevar adelante la compra de medicamentos con los objetivos declarados de combatir la corrupción, reducir precios y resolver el problema de desabasto que en el país se arrastra desde hace más de un año.

La compra de México será la más grande nunca hecha antes por UNOPS; está por saberse la cifra real, pero conforme el primer listado que difundió se estima será superior a 120,000 millones de pesos para cubrir requerimientos de todo el sistema nacional de salud en 2021.

Para que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) firmara el convenio con UNOPS, el gobierno mexicano tuvo que modificar la Ley de Adquisiciones Arrendamientos y Servicios del Sector Público (LAASSP) y está bajando el nivel de exigencia de Cofepris.

Aparte, los tiempos los han forzado porque el convenio Insabi-UNOPS se firmó antes de que el Congreso aprobara finalmente la modificación a dicha ley. Fue el 31 de julio la firma formal del convenio entre el director UNOPS en México, Fernando Cotrim Barbieri y Juan Ferrer, titular del Insabi, atestiguado por el presidente López Obrador, en tanto que la reforma a la ley se concretó al día siguiente y se publicó en el Diario Oficial el 11 de agosto.

El argumento para cambiar dicha ley primero fue la emergencia por la pandemia de Covid-19, pero luego se admitió abiertamente: el objetivo era que la UNOPS pudiera hacer la compra y conseguir precios competitivos menores a los que las administraciones pasadas lo hacían. Así lo reafirmaron tanto el diputado Mario Delgado como el senador Ricardo Monreal.

Es preocupante que un organismo le pida a los países cambiar sus leyes como requisito para apoyar: la UNOPS quedó exceptuada de la aplicación de la ley de compras y así quedó libre de cualquier riesgo de que sus acciones se interpongan por ejemplo ante acuerdos internacionales.

A este condicionamiento México obedeció sin problema y la UNOPS podrá comprarle terapias para los cuatro años restantes del sexenio. Su comisión es de 4.5%, misma que ha cobrado en sus servicios con otras naciones. La diferencia es que lo que obtendrá en México es récord para el organismo, nunca lo había conseguido: le tocarán 135 millones de dólares (unos 2,800 millones de pesos) cada año del presupuesto federal de México del 2021 al 2024, y pagados por anticipado.

Conforme información del Instituto Farmacéutico INEFAM, esa condición de cambiar ley de compras la UNOPS también la impuso en Guatemala, Honduras y Brasil donde ha ejecutado compras pequeñas de medicamentos. Aparte, los resultados de la UNOPS han sido más bien limitados; en Guatemala por ejemplo, su tasa de éxito en 2017 y 2018 fue de 64%; o sea, más de una tercera parte de lo licitado no se adjudicó. Ello, de acuerdo con un reporte de INEFAM, de José Ferreyra y Enrique Martínez.

Para INEFAM, es claro que la UNOPS se blinda legalmente frente a los países donde llega, pero en el caso de México podría considerarse un abuso considerando que el país tiene capacidad de producción local, a diferencia de los otros países más pequeños y sin plantas productoras de fármacos.

Sin embargo, la condición más delicada y verdaderamente grave que habría impuesto la UNOPS a México -la cual es motivo de otro artículo- es reducir el nivel de exigencia del regulador sanitario, lo cual sería necesario para conseguir menores precios. 

El arranque del proceso de la UNOPS coincide con la orden de que la Cofepris se subordine a la Subsecretaría en un nivel de Dirección y ya no como organismo descentralizado; como parte de ello se están tomando medidas para hacer más laxas sus exigencias y controles de calidad. Por ejemplo dará registros simplificados de fármacos a los ganadores de la licitación UNOPS.

Zenteno a Birmex ¿es garantía de qué?

Lo único que sí revela la designación de Pedro Zenteno para llevar adelante la supuesta distribuidora estatal de medicamentos es que acabar con el desabasto no es la mayor prioridad para el Gobierno. El expertise del nuevo designado es antetodo político; si virtud es ser acérrimo morenista y estar en el círculo más cercano del presidente López Obrador…

Una duda sobre los guardaditos para salud

Un gran pendiente de aclarar de parte del actual Gobierno es en qué se han gastado los 40,000 millones de pesos que le quitaron al Fondo para Gastos Catastróficos. Ahora que el secretario de Hacienda Herrera dijo que ya se agotaron los guardaditos, hace recordar el punto y la pregunta es: ¿este guardadito que se supone era para lograr que hubiera salud y medicamentos gratuitos para todos también ya se agotó? O ¿cuánto de eso aún queda? No se puede sostener el argumento de combate a la corrupción con acciones de discrecionalidad y reducción de transparencia como ha sido con las adjudicaciones directas en la gran mayoría de compra de medicamentos en 2020.

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Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.