En las próximas elecciones francesas para la Presidencia de la República, resulta notable el viraje que está ocurriendo al privilegiarse la figura del líder en vez de los partidos políticos. El líder se ha convertido en el proveedor de las promesas, perdiendo importancia los partidos, a pesar de que éstos tienen la organización nacional para el voto, así como la ideología que marca las diferencias.

Se observa en la disputa por el poder en Francia que las preferencias se están inclinando hacia el candidato centrista que cabalga en un movimiento político, antes que un partido, y que ha declarado que no es de izquierda ni de derecha y plantea propuestas sencillas. Propone mejorar la economía y sociedad con los instrumentos actuales, es laico y detesta la xenofobia.

Ocurre que los ciudadanos franceses, al igual que los de EU e Inglaterra, están desencantados de los partidos políticos que viven una crisis de representación por la pérdida de empleos, ?desigualdad, crisis financiera mal resuelta, promesas rotas, fracaso en la asunción de responsabilidades. Resultado: la apatía ciudadana.

En nuestro país, en la Convención Bancaria se planteó como temática para las intervenciones el rubro Liberalismo y populismo . Hubo dedicatoria sutil sin mencionar el nombre de López Obrador, como populista que es. Y en relación con el neoliberalismo, no hubo señalamientos de los problemas creados bajo sus paradigmas. La crítica estuvo ausente, lo que es comprensible porque los bancos han sido sus beneficiarios. Esto le dio parcialidad al análisis. Se olvidaron de que los problemas actuales de México y del mundo son los pretextos para el surgimiento de los populismos nacionalistas.

A diferencia de los populistas, cuya esencia es el narcisismo y la irresponsabilidad propositiva, lo deseable es que los partidos asuman que además de las personas son importantes las ideas. Con éstas debería estar concentrada la lucha política. Y en vez de plantear inocentadas, asumir, como decía Henry James, que todos los futuros son crueles. Hay que entenderlo.

En México hay un nuevo problema. La consultora McKinsey revela en un estudio que 52% de los empleos en México podrían ser sustituidos por robots. México tuvo en el 2015 un incremento de 120% en la compra de robots, mucho más que EU y Canadá. Nuestro país ocupa el séptimo lugar en una comparación internacional, en donde los empleos corren el riesgo de sustitución. No hay ninguna opinión de los partidos políticos sobre esta tendencia.

En México los partidos políticos han privilegiado la atención de la imagen mediática de los líderes, siguiendo el éxito que han tenido figuras políticas como Trump, Putin o Berlusconi. Ello es inevitable, pero más útil es el contenido de las propuestas de gobierno.

La respuesta más importante que puede hacerse ante los peligros populistas son políticas sociales efectivas y no demagógicas, así como garantizar la seguridad de los ciudadanos.