De Ecatepec a Valle de Chalco-Solidaridad, Morena ha reconstruido el bastión de gobiernos de izquierda que erigió Andrés Manuel López Obrador hace 25 años. En el oriente del Estado de México, Texcoco es el epicentro del grupo político que desde entonces ha acompañado al líder tabasqueño y al que pertenecen la secretaria de Educación, Delfina Gómez; el director general de Aduanas, Horacio Duarte Olivares, y el senador Higinio Martínez.

En la ampliación de su influencia político-electoral, el líder máximo del GAP se apersonó a principios de esta semana en Toluca para supervisar personalmente la estructura electoral del candidato morenista a la alcaldía de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez Gómez. Más de 5,000 personas colmaron el principal salón del Motel del Rey Inn en lo que muchos interpretaron como el nacimiento de una candidatura. ¿Higinio para el 2023?

Gracias al efecto AMLO, los abanderados morenistas conquistaron los principales municipios mexiquenses en la zona conurbada a la Ciudad de México y en el Valle de Toluca, incluidos Toluca y Metepec, donde Sánchez Gómez y Gabriela Gamboa, buscarán reelegirse. Sólo en el poniente de la entidad —Tejupilco, Luvianos, Valle de Bravo— el PRI pudo preservar su hegemonía.

En el Valle de México, la excepción fue Huixquilucan, donde el panismo mexiquense se reagrupó en torno al liderazgo del alcalde Enrique Vargas del Villar. En la hacienda del político blanquiazul, en la zona rural de ese pujante municipio, se tejieron los acuerdos para conformar las planillas que el PAN, el PRI y el PRD armaron para competir con los alcaldes morenistas que buscarán reelegirse en Atizapán de Zaragoza, Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli y Coacalco, los cuatro municipios más poblados de esa región, que se extiende hasta Zumpango.

Las candidaturas aliancistas en esos municipios han tomado vuelo y sustentan la estrategia para ganar las curules locales y federales, en las elecciones concurrentes. Aunque en Coacalco e Izcalli enfrentan a un núcleo morenista que coordina Daniel Serrano. Enfrente, el trabajo político de la lideresa del PRI mexiquense, Alejandra del Moral, quien fue alcaldesa en Izcalli, y del ex secretario general del Gobierno, José Manzur, quien fue comisionado a Coacalco.

Ese último municipio es terreno de una peculiar disputa que involucra a dos de las principales familias políticas de la demarcación. El morenista Darwin Eslava busca reelegirse y enfrentará a su tío, Alejandro Gamiño, quien hace una década fue alcalde, postulado por el PAN y ahora compite cobijado por el PVEM.

La alianza PAN-PRI-PRD postula al también ex alcalde David Sánchez Isidoro, quien luego de un receso de tres años retomó su carrera política y ahora enfrenta cuestionamientos sobre su actividades empresariales y su patrimonio inmobiliario, valuado en un millón de dólares.

De acuerdo a documentos recabados en distintas fuentes y que circulan profusamente desde hace dos semanas, el abanderado de Sí por México construyó ese patrimonio entre diciembre del 2009 y febrero del 2016  tras de erogar 15.8 millones de pesos en operaciones que realizó sin generar gravámenes o hipotecas.

Ese mismo periodo coincide con su paso por distintos cargos públicos: la alcaldía, que ocupó en dos trienios distintos (2007-2009 y 2013-2015), la diputación local y la diputación federal. Sus remuneraciones salariales fueron por 6.8 millones de pesos.

En septiembre de, 2018, recién concluido su paso por San Lázaro, Sánchez Isidoro se hizo de un lote en El Potrero —con un valor catastral de 4.7 millones de pesos— a través de un trámite de regularización, vía juicio de usurpación que tramitó en un juzgado civil y validó el Instituto Mexiquense de la Vivienda.

Junto con su hermano Jesús —quien fue alcalde panista de Valle de Chalco— Sánchez Isidoro está al frente del Corporativo Esfuerzo Económico, dedicado a la distribución de gasolina y diesel. Y con los empresarios José Rodolfo González González y Ricardo Roberto Wilde Ramírez —quien fue funcionario en el ayuntamiento coacalquense— invirtió en  Inmobiliaria Ukla y Gogsai Desarrolladora —ambas enfocadas a la comercialización de bienes raíces— y Ecogas Ukla.

¿Todo queda en familia? Wilde Ramírez también tiene negocios con el ex alcalde Gamiño Palacios.

Efectos secundarios

DISPUTADOS. Quintana Roo es otro territorio donde Morena controla las principales alcaldías desde el 2018 y la coalición PAN-PRI-PRD buscará recuperar el control político. Ya están detectados los operadores políticos, cercanos al Ejecutivo estatal, que buscarán descarrilar las reelecciones de Mara Lezama, en Cancún, y Laura Beristáin, en Playa del Carmen-Solidaridad.

DESEQUILIBRIOS. De photo finish es la carrera por la alcaldía de Aguascalientes capital. El panista Leo Montañez y el morenista Arturo Ávila están en empate técnico y cuando falta una semana para el cierre de las campañas, la abanderada del PVEM, Saraí Ornelas, decidió retirarse de la contienda en protesta por el autoritarismo del líder de ese partido en la entidad hidrocálida, Sergio Augusto López.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.

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