A primera vista, que los tenedores de títulos de la Fibra E de CFE hayan recibido distribuciones de utilidades por 2,208 millones de pesos en el 2020 no suena muy relevante. No es hasta que se considera que representa como máximo el 6.78% del flujo de efectivo del Fideicomiso Promovido, explicado en las siguientes líneas, que la cifra empieza a cobrar un mayor significado.

Una simple regla de tres sugiere que la generación de efectivo total de este fideicomiso en el 2020 fue de cuando menos unos 32,000 millones de pesos. Esto incluye el 100% de lo que se cobra en total por el uso de la Red Nacional de Transmisión de Electricidad (RNT). Bajo la estructura actual, esto es un cargo que hace el Cenace a nombre de CFE Transmisión, tanto a privados como a otras subsidiarias de CFE, y luego transfiere íntegramente al Fideicomiso Promovido. Pero a ese ingreso hay que restarle costos y gastos tanto de inversión como operativos y administrativos, programados y no programados, que el propio Fideicomiso Promovido (controlado por la CFE) aprueba como costos y reembolsos reconocidos a la CFE Transmisión por la gestión y, en su caso, ampliación y modernización de la RNT. Como tal, es lo más parecido que hay a una estimación de un flujo de efectivo de la RNT. Puede leerse como lo que la CFE cobra por operar la red.

32,000 millones de pesos anuales de cash flow pueden decir poco en términos absolutos. Pero representan un margen muy significativo. Considerando la participación tanto de la Fibra E como de la CFE Transmisión, los ingresos por venta de bienes y servicios de la RNT del 2020 superaron los 70,000 millones de pesos. El margen neto de la RNT respecto a ingresos totales en el 2020 habría sido de más 44 por ciento.

Para la transmisión eléctrica en nuestro país, no es una cifra atípica. El mismo cálculo con cifras de 2019 resulta en un margen de alrededor de 45 por ciento. Y, hacia atrás, el propio prospecto de colocación de la Fibra E de CFE afirma que: “el margen de EBIT de CFE Transmisión fue de 44% por el periodo de nueve meses terminado el 30 de septiembre del 2017, 53.3% para el año terminado el 31 de diciembre del 2016 y 41.9% para el año terminado el 31 de diciembre del 2015.” Aunque la metodología de cálculo e interpretación del indicador no son exactamente las mismas, sugiere consistencia en la obtención de muy elevados márgenes netos.

Todos estos márgenes, que miden de distinta forma cuánto cobra en total el operador de la red de transmisión, son hasta varias veces más grandes que indicadores comparables de la mayoría de las grandes empresas de México y el mundo. En prácticamente cualquier giro de infraestructura, es inusual que superen un 8%. 10% ya es extraordinario. 

¿No es un “atraco” que la CFE cobre en total hasta cinco veces más por operar, como monopolio, la red de transmisión que lo que la mayoría de los operadores en el resto del mundo? Puede ser legal, ¿pero no es “inmoral” que se le permita sostener este exorbitante nivel de márgenes mientras redujo los niveles de inversión al grado que ya no puede cubrir ni siquiera el ritmo de incremento previsto en la demanda eléctrica? Los propios directivos de la CFE reconocen, a cada rato, que la red está en un estado delicado. En este momento, ¿qué tanto es para presumir una transformación que busque darle más poder, para cobrar y para mandar, al que casi sin invertir ni innovar ya gana muchas veces lo normal?

@pzarater

Pablo Zárate

Consultor

Más allá de Cantarell

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