Poco a poco el discurso político de las elecciones en Estados Unidos va agarrando su tono y se definen los enemigos a vencer. En donde el virus y el racismo figuran como los principales,  mientras el presidente Trump va 14 puntos abajo de su rival y las redes sociales se transforman en medios de comunicación con líneas editoriales. 

El virus como enemigo, ha dejado dejado de ser un tema exclusivamente chino, para extenderse a lo mexicano y posicionar nuevamente el tema del muro. Porque Trump ha comenzado a vender que Tijuana es la ciudad con más casos de coronavirus en el mundo, cuando esta ni siquiera es la ciudad con más casos de México, para poder culpar a alguien del aumento de casos que se está dando en más de la mitad de los estados. 

Especialmente en Arizona, Texas, California y Carolina del Norte. Territorios clave en el comercio con nuestro país , que presentan una situación crítica, a días de la entrada en vigor del T-MEC. 

Por otro lado, el tema de la evolución de las redes sociales a medios de comunicación con líneas editoriales es sumamente interesante. Porque ante la relevancia que han demostrado tener en asuntos electorales, hoy podemos ver claramente, algunas de las líneas que seguirán. 

Especialmente cuando twitter pone en marcha sus reglas de interés público y ha etiquetado algunos de los tweets de Trump como noticias falsas o en pro de la glorificación de la violencia, y Facebook se rehusa a ser “árbitro de la verdad”, aunque incluso Joe Biden se los pida en una carta abierta, señalando algunos posts de Trump. 

He ahí las líneas editoriales de los medios digitales. 

Finalmente, fuera de la red, hay otro tono que se debe tener presente y que tiene que ver con el racismo, que ha quedado expuesto, con la muerte de George Floyd. 

Al presidente Trump se le acusa de incitar constantemente al racismo y de haber tomado el lado de la policía con respecto al asesinato de Floyd. Por lo que su próximo acto de campaña este 19 de Junio, en Oklahoma, será una buena oportunidad para revertirlo. Aprovechando la historia. 

Porque tanto como la fecha, como su partido, y el lugar elegido, están relacionados con el fin de la esclavitud en Estados Unidos. Nada es casualidad y esto se debe a que Oklahoma fue el último estado en donde se proclamó el fin de la esclavitud, y la ciudad de Tulsa, fue el escenario de  la masacre de 300 afroamericanos en 1921.

De ahí el simbolismo detrás de este acto de campaña, con el que el presidente Trump espera revertir la mala imagen que ha tenido con respecto a este tema, y que se verá reforzado en el hecho de que Lincoln, el presidente que liberó a los esclavos del territorio estadounidense en 1863, también era republicano, y el discurso que pronunció hace ya tantos años en Gettysburg, hoy parece estar más vigente que nunca.

Sobretodo cuando dice que “Hace ochenta y siete años, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación concebida en la libertad y consagrada en el principio de que todas las personas son creadas iguales. Ahora estamos empeñados en una gran guerra civil que pone a prueba si esta nación, o cualquier nación así concebida y así consagrada, puede perdurar en el tiempo.”

Palabras nada fuera de tono, ante una nación, que parece desboronarse. 

El último en salir apague la luz.

Twitter: @HenaroStephanie 

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