El mensaje de las compras de medicamentos en la conferencia mañanera de ayer 20 de julio, fue demasiado triunfalista y, como ya es costumbre en esta 4T, trató de dejar tal expectativa como si de verdad ya todo el abasto lo hubieran resuelto.

Estamos lejos de ello, y ya se irá viendo en los siguientes meses. Pero además la Presidencia dejó demasiadas incógnitas abiertas.

La primera gran pregunta es si la UNOPS continuará o no con el acuerdo firmado hace un año. Porque el anuncio de ayer 20 de julio, prácticamente dejó al organismo de Naciones Unidas noqueado en la lona.

Entre el presidente y el secretario de Salud con sus expresiones dejaron ver que el esfuerzo de la UNOPS fue prácticamente un fracaso y entonces las instituciones de Gobierno tuvieron que entrarle al quite para salvar la situación. En pocas palabras le dijeron a la UNOPS: “vean, nosotros sí pudimos lo que ustedes no”.

Para un buen entendedor el siguiente paso sería que la UNOPS se queda fuera del juego. Pero eso está por verse. Hasta donde sabemos el organismo se ha seguido reuniendo con la industria nacional para las adquisiciones 2022-2024. Tras lo sucedido ayer 20 de julio, es de esperarse que haya una ratificación o redefinición del rol que jugará UNOPS hacia adelante.

Por otro lado, hay que decir que ayer 20 de julio, en Palacio Nacional se dijeron mentiras o verdades a medias.

La primera es aquello de que ya acabaron con el oligopolio de las 10 empresas que acaparaban las ventas a Gobierno en sexenios pasados. La realidad es que varias de esas distribuidoras las están reactivando pues se va evidenciando que la distribución especializada tiene su razón de ser. Los ahorros conseguidos en el plan B fueron gracias a que el equipo interinstitucional conformado negoció bien pero también porque permitieron a proveedores consolidar el costo de distribución.

Pero además los proveedores asignados son las mismas 200 empresas productoras establecidas en México; es la industria mexicana la que sigue cubriendo la demanda nacional de medicamentos.

Conforme datos de Canifarma, que dirige Rafael Gual, 98% del abasto este año ha sido cubierto por empresas establecidas en México, y 2% por extranjeras.

En la conferencia se mostró una lista de trasnacionales que se quedaron con los mayores montos de la compra como Gilead (la que más), Pfizer, Roche, Novartis, Takeda, BMS, Janssen-Cilag y GSK, pero ello fue por los elevados costos de los fármacos innovadores.

Sin embargo, Amelaf, dirigido por Juan de Villafranca, nos hace ver que los mayores volúmenes son abastecidos por las plantas productoras nacionales pues la gran cantidad de piezas son genéricos ofertados por laboratorios mexicanos.

Entonces aquel discurso de que este Gobierno salió a comprar los medicamentos al extranjero para acabar con las corruptas farmacéuticas mexicanas, es más bien demagógico.

Lo que sí se ha adquirido en el exterior son los oncológicos en India, Argentina, Corea, Canadá, Francia, Alemania y Cuba. Pero es una muy mínima proporción dentro del total. Sería importante que informaran a qué precio se consiguió, el costo de traslado y cuándo llegará a los pacientes.

Las cifras no cuadran

En cuanto a las cifras reportadas se ve que están hechos bolas. En principio no cuadran con los números de la compra UNOPS que indicaron en semanas anteriores, y tampoco con lo que la industria proveedora tiene registrado.

El secretario Alcocer dijo la UNOPS había adjudicado 693 claves cuando en realidad ese fue el número de las claves desiertas.

Otra información sesgada fue lo de los señalados ahorros. Pusieron que el costo estimado era de 95,888 millones de pesos (mdp) pero que al final gastaron 76,969 mdp. Por tanto el ahorro habría sido de 18,919 mdp. Lo que nos explican representantes de la industria es que más bien se compró menos de lo convocado originalmente. Y si es así, eso no fue ahorro, sino más bien fue menor compra.

Exhorta Legislativo a acelerar vacunación

Muy importante el exhorto de la Comisión Permanente del Legislativo donde se le pide expresamente al secretario de Salud Jorge Alcocer a que transparente las bases de datos del proceso de vacunación contra Covid-19 y las de vigilancia epidemiológica, porque tienen el control absoluto desde el Centro y está demasiado lento.

Si involucraran a las entidades federativas para hacer llegar esas casi 20 millones de dosis acumuladas sin ser aplicadas y permitieran participar también al sector privado seguramente se avanzaría mucho más rápido.

En el exhorto firmado por el diputado Éctor Ramírez Barba le preguntan al Ejecutivo: ¿Dónde están guardados tantos millones de vacunas sin aplicar?, ¿bajo qué condiciones de temperatura están almacenadas? Urge que el Gobierno acepte definir un plan conjunto con los estados para su inmediata distribución a las regiones y poblaciones aún sin cubrir y así acelerar el ritmo de vacunación porque además esas vacunas guardadas tienen fecha de caducidad corta.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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