Un enfoque sobre la renuncia a Núcleo Radio Mil (NRM) de don Leonardo Curzio, “prestigiado y reconocido comunicador, investigador y analista político”, se lee en Wikipedia, es el que él mismo anunció a los cuatro vientos: lo hago porque me exigen despedir a mis dos colaboradores en el programa Enfoque. Supónese que el empleador se incomodó por la crítica hecha a alguna idea propuesta por el PRI. El patrón es una empresa de particulares concesionada por el gobierno y ya se sabe que este tipo de negocios tienen encima la espada de Damocles, justo por su constitución legal y por la indefinición también legal, constitucional, de los derechos de propiedad privada. De cualquier modo, NRM puede remover a sus empleados por el motivo que considere pertinente. En este caso, ¿por cuál causa? Si soy priista de hueso colorado puedo poner de patitas en la calle a quien ofenda mi inclinación partidista. Mas don Leonardo y sus amigos sospechan que el empresario obedeció órdenes de la superioridad, dado el tamaño del agravio. ¿De quién? Ahí está el busilis.

El otro enfoque, el mío, heterodoxo. Medita el politólogo: si renuncio y comunico el hecho a mis , se arma la escandalera, cómo me solidarizo con mi gente contra el poderoso, cómo me inmolo por ella en aras del auténtico periodismo, la abominable acción y la valiente reacción merecen reprobación y elogio en los medios -de izquierda y de derecha- y en las redes sociales. En un suspiro, don Leonardo entra a banderas desplegadas, en primer lugar, siguiendo a doña Carmen, en el martirologio mexicano en defensa de la libertad de prensa. Publicidad a tutiplén y gratis, reflexiona, ello compensa con creces la pérdida de este sueldo, ya que hay varios más...y jugosos. El personaje despide un tufillo de vanidad, manipulación y prepotencia. Lo miro en Primer plano: el que más habla, manotea, actúa, se le cuecen las habas por tomar la palabra, no duda en arrebatarla al pacífico y sencillo Paoli Bolio.

¿A qué hipersensible individuo o entidad escoció la crítica? Nimia, bien vista. Peores horrendas cosas se han dicho y escrito, escriben y dicen, del gobierno y sus funcionarios, presidente incluido. La verdad es que los articulistas-locutores-intelectuales disponen de una amplísima cancha para publicar sus ideas, del color que sean, con emolumentos envidiables.

PabloAveleyra

Escritor

En lontananza

Estudió la Licenciatura en Economía en el ITAM. Prolífico autor que en sus obras ha abordado temas como la economía, la sociología y las finanzas.