La equidad de género dejará de ser tema cuando logremos la meta, tratarnos como personas y permitir que el talento y la capacidad no conozcan de rosa y azul.

Así como Gandhi creyó en una libertad sin violencia, así como los grandes cambios se hacen por una suma de voluntades y no a través de la guerra, hay acciones propositivas sin fricciones que pueden acelerar el cambio más de lo que pensamos.

El Global Gender Gap Report de 2020 declaró que todavía faltan 100 años para lograr cerrar la brecha de género. Un estudio de la OIT de 2019 informó que sólo el 22% de las empresas pone la dirección general en manos de una mujer siendo las empresas más grandes las que tienen los porcentajes más bajos. En más del 60% de las empresas estudiadas, menos del 30% de los puestos directivos están ocupados por mujeres.

Y esto ocurre a pesar de que la tercera parte de las compañías encuestadas confirmaron que las empresas que promovieron la diversidad de género en cargos directivos lograron mejorar sus resultados hasta un 20%. Así como documentar una correlación positiva irrefutable entre equidad, mejores niveles de productividad y mayores PIB.

Con esto, concluimos una vez más que la equidad es deseable.

Como consecuencia lógica de la baja cantidad de mujeres en puestos directivos, resulta que los espacios públicos son acaparados casi en exclusividad por los hombres sin importar el tema en discución. Paneles, mesas redondas, conferencias y libros con sólo referencias y voces masculinas impiden el fortalecimiento de las voces femeninas e invisibilizan a las mujeres expertas.

Pensémoslo, si tenemos dos currículos ciegos casi idénticos pero uno ha participado en foros públicos y el otro no ¿Cuál elegiremos para un puesto gerencial o directivo? La falta de proyección pública femenina está directamente relacionado con el bajo porcentaje de mujeres en puestos directivos.

Hace 2 años pusimos sobre la mesa una acción propositiva protagonizada por los hombres comprometidos con la equidad. Se trata de #NoSinMujeresMX.

Basta de que la lucha por la equidad sea sólo de las mujeres. Basta con permitir que el tener perspectiva de género se vuelva una mancha para las mujeres que trabajan duro por colarse por un hueco del techo de cristal o hacerle un hoyo propio.

El mecanismo es muy sencillo y humano. Los hombres, reconociendo su situación de privilegio y conscientemente valorando a sus colegas, se comprometen a visibilizar a LAS profesionales y académicas de las ciencias sociales en los foros públicos.

En caso de ser invitados a un evento profesional o académico (conferencia, congreso, jornadas, mesa redonda o similar) de más de dos ponentes donde no haya al menos una mujer en calidad de experta, se propone proactivamente una terna de colegas que puedan ser invitadas a dicho espacio. En caso de que quien organice el espacio no acepte la inclusión de ninguna mujer, el invitado firmante de la iniciativa #NoSinMujeresMX se retira del evento.

¿Por qué? Porque los hombres convencidos de que la equidad nos beneficia a todxs, en su ejercicio de plena libertad deciden no seguir perpetuando el status quo que hace que tengamos que esperar 100 años más para lograr la equidad.

Al día de hoy de forma silenciosa, sin fricciones y apelando a la reflexión se han abierto espacios para al menos 270 mujeres en foros públicos de sus áreas de especialidad. ¿Cuántos espacios más crees que podríamos abrir en los siguientes años?...

¿Nos ayudas a conseguirlo? Firma ya tu compromiso en www.NoSinMujeresMx.com

*Angélica Bucio es directora de Comunicación y Asuntos Públicos de ANPACT. Alejandro Cubí es director de Desarrollo de Negocio e Internacional en Tirant lo Blanch.