En la primera parte de este artículo destacamos algunos aspectos relacionados con el proceso de desincorporación de los nueve ingenios que administraba el Fideicomiso Fondo de Empresas Expropiadas del Sector Azucarero (FEESA), en específico de El Potrero y San Miguelito

En esta segunda parte, repasaremos algunos aspectos a considerar en este proceso que contribuyan a mejorar los indicadores productivos, de rentabilidad y competitividad de los ingenios señalados.

Es necesario considerar que durante los años recientes se ha apreciado una tendencia positiva del rendimiento en campo, éste se explica en buena medida por el comportamiento de los precios del azúcar y en consecuencia de los precios de la caña, lo cual ha permitido mayores inversiones en el campo cañero, fundamentalmente en lo que se refiere a la aplicación de paquetes tecnológicos más completos y adecuados.

Para incrementar la productividad es muy relevante contar con una estrategia de mantenimiento de las cañas, pero es necesario estar preparados en otros sentidos; por ejemplo, el cambio de variedades de caña de azúcar, que aún es un tema pendiente de atender debidamente considerando el nivel de las necesidades de recambio.

Este cambio es estratégico para garantizar el incremento en el contenido de sacarosa, la mejora de rendimientos, así como la resistencia a plagas y enfermedades.

La edad de los cañaverales exige también que se aceleren los programas de renovación, lo que hace todavía más significativo aprovechar estos momentos para reinvertir.

Actualmente existen cuestionamientos a las inversiones en riego, debido a la presión que imponía la recuperación de la inversión, pero es un hecho que es momento de preparar las parcelas no sólo para hacer eficiente la distribución de agua en los cultivos, sino, para mejorar de manera importante la nutrición de las cañas, logrando que ésta sea oportuna y suficiente.

De igual manera será necesaria la inversión para un transporte más eficiente, establecimiento de caminos para el traslado de las cosechas e infraestructura que permitan garantizar una mayor frescura de las cañas y, con ello, incrementar la cantidad de azúcar extraída de las mismas, de tal manera que se consiga aumentar la competitividad del producto.

También en el negocio del azúcar es importante no perder de vista la situación de los precios internacionales versus los nacionales.

En algún momento, la brecha que actualmente se tiene tenderá a acotarse, presionando los precios internos a la baja. Las leyes de mercado al respecto nos han dado bastantes lecciones a este respecto, hay que tomarlas en cuenta.

La estrategia de FIRA implementada a través de sus programas y productos, están diseñados para incrementar la competitividad de la producción de caña de azúcar.

En este sentido, el incremento de la productividad y la disminución de los costos por tonelada de caña seguirán siendo el enfoque institucional para mejorar la competitividad de esta red.

Sabemos también que las restricciones presupuestales implican una mayor eficiencia y coordinación interinstitucional, y en general con todos los participantes de esta red, para que las inversiones que se realicen puedan multiplicar los resultados, sobre todo en beneficio de la base social.

Los retos cada vez son más y con mayor grado de complejidad, por lo que es importante que la inmediata liquidez sea aprovechada para contribuir a fortalecer la sostenibilidad de esta red productiva tan relevante para México.

*Roberto González Ordoñez, especialista de la Subdirección Regional de Promoción de Negocios en el Sur de FIRA.

[email protected]