Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Decidir a ciegas

main image

L.M. Oliveira

La Cámara de Diputados votó el 17 de octubre a favor de la extinción de trece de catorce fideicomisos del Poder Judicial de la Federación. ¿Fue una decisión correcta? Intenté informarme a través de los medios sobre el asunto y no pude decidir, como si se tratara de un asunto difícil de analizar; pareciera que la realidad de los fideicomisos fuera imposible de asir, como electrón. Por ejemplo, el portal Sin Embargo encabezó: «Adiós a los “guardaditos”» para luego informarnos de que «El Legislativo elimina los fideicomisos que benefician a una élite del Poder Judicial». En el cuerpo de la nota se podía leer: «Las y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) han sido exhibidos como una élite del Poder Judicial con una serie de lujos que son cubiertos con recursos públicos a los que ahora los poderes Legislativo y Ejecutivo buscan poner fin con la extinción de 13 fideicomisos y un ajuste presupuestal en 2024 que permitirían un ahorro de 30 mil millones de pesos».

Desde esta perspectiva, uno entendería que la votación fue adecuada y que los ministros son una élite rapaz. Me acerqué también al diario Reforma, cuyo encabezado fue muy distinto: «Dan golpe y quitan fideicomisos a Corte; acusan ilegalidad». En el cuerpo del artículo se leía: «La Oficial Mayor de la Suprema Corte, Gisela Morales, negó ayer ante diputados que el Poder Judicial transfiera remanentes y subejercicios de sus presupuestos a sus fideicomisos, y que los recursos de éstos sean para pagar privilegios […] aseguró que seis fondos y fideicomisos del Poder Judicial están vinculados directamente con derechos de los trabajadores, pues consideran pensiones complementarias y apoyos médicos extraordinarios».

 Y los trabajadores del poder judicial tomaron las calles para protestar por lo que ven como un retroceso en sus derechos, en lo que parecería apoyar lo dicho por la Oficialía Mayor. Reporta nuestro diario, El Economista, que «Trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) cumplieron su advertencia y suspendieron labores ayer en la Ciudad de México y otras sedes a nivel nacional en protesta por la extinción de 13 fideicomisos por un monto de casi 15,500 millones de pesos, que la Cámara de Diputados concretaría hoy […] Lo tuyo es un capricho, lo nuestro es un derecho”, coreó el puñado de personas». El presidente reviró, según reporta El Universal: «¿Dónde está la sensibilidad de estos pseudoimpartidores de justicia?, no, tienen endurecido el corazón, completamente, y nada más piensan en ellos… Ahí van a manifestarse, a defender privilegios, pues que bien que lo hagan».

En fin, según lo que pude leer, los fideicomisos son privilegio de la élite y también garantizan los derechos de los trabajadores del poder judicial. Pero los trece fideicomisos juntos no pueden ser las dos cosas a la vez, así que alguien miente. Los ciudadanos podríamos pedir la información del destino de los recursos de dichos fideicomisos, pero mucho más fácil sería que los medios averiguaran y lo reportaran ¿qué no el cuarto poder se dedica a informar?

La nota podría decir: según información recabada por este medio, en los últimos diez años los recursos de los fideicomisos tal y cuál se han destinado al seguro médico de los trabajadores y los recursos de este otro a cubrir pensiones. Pero esa información, así desglosada, no la encontré. Sin datos es imposible tomar decisiones informadas, y la competencia democrática se vuelve mercadotecnia. ¿A quién beneficia la desinformación? Pues al que va adelante.

@munozoliveira

L.M. Oliveira

L.M. Oliveira es escritor. Autor de "El mismo polvo" y "El oficio de la venganza". Es Titular A en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y El Caribe.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete