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Opinión

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Crédito bancario

Más de 83% de las unidades económicas más pequeñas no tiene cuenta bancaria, quizá por eso tienen menos acceso al financiamiento.

En el 2008, 27.9% de las unidades económicas (únicas y matrices) en México obtuvo crédito, préstamo o financiamiento de bancos, cajas de ahorro popular, proveedores, familiares o amigos, gobierno, prestamistas privados, emisión de títulos de deuda, propietarios o socios u otras fuentes.

El crédito bancario es para 4.9% de las unidades. Esto es explicable. Según los resultados de los censos económicos dados a conocer en el 2010, 95.6% de las 3,437,645 unidades del sector privado y paraestatal existentes en el 2008 era muy pequeño (ocupaban hasta 10 personas), y sólo 4.1% de éstas contaba con crédito bancario.

A medida que el tamaño de las unidades aumenta, el porcentaje de las que tienen acceso a este crédito sube: 18.7% para las que ocupan entre 11 y 50 personas; 30.7% para las del estrato de 51 a 250, y 29.7% para las del grupo de 251 y más.

¿Por qué las más pequeñas tienen menos posibilidades de financiamiento bancario? Para empezar, porque 83.3% ni siquiera maneja una cuenta bancaria (no les hace falta a 60.2% de las que no la tienen).

De todas las unidades sin crédito bancario, 53.6% no lo necesito; 40.7% piensa que las tasas de interés son altas, 12.9% no cree cumplir con los requisitos y 3.4% no confía en los bancos.

La importancia de estas causas difiere según el estrato de personal ocupado de las unidades. La proporción de las que no necesitan ese crédito crece con el tamaño (69.1% en el estrato de 251 o más ocupados), pues seguramente tienen más opciones de financiamiento.

La percepción acerca de las tasas de interés altas no es uniforme; por ejemplo, en las unidades más grandes 9.5% aduce esto como causa para no tomar crédito. Y la desconfianza es una razón sólo para 0.7% de las unidades más grandes.

El uso del crédito bancario también difiere según la actividad económica, para algunas es más indispensable. Además, unas son más atractivas probablemente porque tienen garantías mejores o representan riesgos menores.

Por eso quizá 27.0% de las unidades de la construcción obtiene crédito bancario y 15.5% de las de transportes, correos y almacenamiento. Pero el porcentaje en otras es mucho más pequeño: minería (6.9%), manufacturas (6.3%), comercio (4.8%), servicios privados no financieros (4.1%) y agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza (2.4 por ciento).

Donde hay más unidades hay proporcionalmente menos crédito bancario: 50.7% de las unidades estaba dedicado a actividades comerciales y 37.7% a servicios privados no financieros.

Le seguían en número las industrias manufactureras (9.9%), agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza (0.6%), construcción (0.5%), transportes, correos y almacenamiento (0.5%) y minería (0.1 por ciento).

Por último, existen diferencias por entidades federativas. En Nuevo León, 6.5% de las unidades tiene acceso al crédito bancario; en Jalisco, 5.0%, y en el Estado de México, 3.7 por ciento. Esto es explicable.

Las actividades económicas no tienen el mismo peso en estos estados y la distribución de las unidades por tamaños no es idéntica (por ejemplo, el valor de los activos fijos por unidad es mayor en Nuevo León que en Jalisco y el Estado de México).

¿Todo lo anterior significa que la situación del crédito bancario en México es inmejorable? No, sin duda.

fnunez@eleconomista.com.mx

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