Debido a la fuerte caída de precios para productos como el maíz y el trigo en los mercados internacionales, sumado a expectativas de una gran producción nacional para este ciclo Otoño-Invierno, se anticipa una situación muy complicada para los agricultores de estados como Sinaloa, Sonora, Baja California norte y Tamaulipas.

Tan sólo para que se den una idea, en el caso del maíz, los precios a plazo de septiembre que cotizan en la Bolsa de Chicago han perdido en lo que va del año 3.68%, equivalente a 5.71 dólares por tonelada, o lo que es lo mismo, 111.23 pesos/tonelada, mientras que en el caso del trigo al mismo plazo, la caída es más pronunciada al ser de 13.82% o 522.51 pesos/tonelada.

La situación se ve más complicada, cuando en el caso de Sinaloa, que es considerado el granero de México por la importante producción que aporta, tiene para este ciclo una expectativa de producción récord de casi 6 millones de toneladas, las cuales se vienen a sumar al millón de toneladas que aún no se han comercializado del año pasado, según cálculos de los propios productores.

Para aderezar el tema, el reporte sobre oferta y demanda mensual que emitió el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) el viernes pasado, contribuye  al ánimo bajista que hemos venido observando en los mercados los últimos días.

Y es que en su reporte, el USDA informó que en el caso del maíz en el mundo, la oferta de grano se elevó en 1.9 millones de toneladas para alcanzar 1,442.32 millones de toneladas, mientras que a nivel consumo, la revisó al alza, en 3.15 millones, para quedar en 1,133.79 millones de toneladas, generó una reducción en la expectativa de inventarios finales de 1.25 millones, ubicándolos en 308.53 millones. Hasta ahí, los datos eran favorables para el precio de los productores; sin embargo, a nivel Estados Unidos, la historia fue diferente, ya que en este caso, el USDA dejo el lado de la oferta sin cambios con respecto al reporte del mes anterior, pero por el lado del consumo, recortó 2.54 millones de toneladas, principalmente al rubro de exportaciones, el cual se disminuyó en 1.91 millones de toneladas, generando así un incremento de los inventarios finales por los mismos 2.54 millones de toneladas para quedar en 46.61 millones contra 44.07 que esperaba el mercado, lo que sin duda no es alcista en precios.

Se sumaron las expectativas de producción de maíz sudamericano, en donde se estima una producción en Argentina de 46 millones de toneladas contra 45.80 que esperaba el mercado y 32 millones que se produjeron el año pasado, mientras que en Brasil la producción podría ser masiva al alcanzar 94.5 millones de toneladas versus 82 millones que se produjeron el año pasado. El viernes pasado y tras el reporte, el maíz cerró a la baja en todos sus plazos, donde el contrato a julio se ubicó en 146.45 dólares/tonelada, que es el usado como referencia por los productores de Sinaloa, mientras que el de septiembre usado por los de Tamaulipas cerró en 149.11 dólares. En el caso del trigo, el USDA ubicó los inventarios a nivel mundial en 270.52 millones de toneladas, es decir, 2.98 millones más que en el reporte anterior y por encima de los 267.70 que esperaba el mercado, mientras que en Estados Unidos, el incremento en los inventarios finales fue de 1.22 millones de toneladas para quedar en 28.71 millones. La situación no se ve nada fácil para nuestros agricultores.

Ante la difícil situación, los agricultores estarán a la expectativa de los apoyos que les pueda brindar el gobierno federal; sin embargo, habrá que decir también que los recursos son escasos y las necesidades son muchas, por lo que nuestra recomendación para todos ellos es que no dejen de tomar coberturas de precios antes de que las cosas se compliquen aún más.

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