La mega-alianza opositora para enfrentar a Morena en la madre de todas las batallas electorales era una utopía. La concurrencia de la elección intermedia del sexenio lopezobradorista con la renovación de 15 de las 31 gubernaturas es —de suyo— un obstáculo significativo para la confluencia de intereses entre los partidos que se han propuesto combatir a la Cuarta Transformación.

El partido oficialista sería el retador en 14 entidades federativas donde se renovarán gubernaturas (sólo gobierna en Baja California) pero el efecto AMLO condiciona el juego electoral del 2021. El PAN buscaría refrendar las gubernaturas en Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit y Querétaro, mientras que el PRI haría lo propio en Campeche, Colima, Guerrero, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. (Michoacán tiene un gobernador perredista y Nuevo León, uno independiente).

A diferencia de la Ciudad de México, Jalisco y el Estado de México, donde el PAN, el PRI y el PRD necesitarían aliarse para competir con la primera fuerza electoral, en la renovación de las gubernaturas impera otra lógica.

¿Primero el proyecto y luego, los candidatos? Las definiciones locales, además, ocurren con un cronograma distinto al nacional, donde las dirigencias partidistas todavía tienen una ventana de oportunidad para definir sobre el formato del frente electoral anti-AMLO.

La primera frontera ha quedado saldada. Vencido los plazos de registro para las coaliciones quedó en firme Sí por San Luis Potosí, a la que concurrirán PAN, PRI, PRD y Conciencia Popular, un partido local. Las negociaciones para ir juntos en Nuevo León y Chihuahua simplemente no prosperaron, a pesar de los esfuerzos del líder tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas.

La irrupción electoral de Movimiento Ciudadano aceleró las gestiones del presidente del CEN priista, quien —involuntariamente o no— coincidió con un sector panista que se oponía a la postulación de Luis Donaldo Colosio Riojas, al no compartir el diagnóstico de los proponentes: que con el joven legislador y una coalición que involucrara al blanquiazul y al emecismo sería imbatible en la entidad regiomontana.

Sin sobresaltos o sorpresas, avanzan las dirigencias de los partidos opositores. MC se abstuvo de participar en el frente opositor y el PAN-PRI tienen un acuerdo de principio para postular candidatos conjuntamente en Baja California Sur, Colima, Guerrero, Sonora y la entidad potosina, donde la incorporación del PRD prefiguraría una alianza que se extendería a Michoacán.

Punta de lanza en la consolidación de estos frentes electorales son San Luis Potosí y Sonora. Las dirigencias de ambos partidos han consentido respaldar candidaturas de “externos” para enviar señales de certidumbre a otros actores sociales y políticos, en busca de su respaldo. No obstante, los orígenes partidistas de Ernesto Gándara (quien puso pausa a una militancia priista de cuatro décadas) y Francisco Xavier Nava Palacios (exdiputado federal del PRD).

Ambas entidades son gobernadas actualmente por el PRI, pero los mandatarios han concedido respaldar las nominaciones de los mejor posicionados... aunque no sean sus más cercanos. A cambio, llevarían mano en la designación de las candidaturas de alcaldes y diputados locales.

Nominaciones “cruzadas” que buscarían —de acuerdo con asesores cercanos a Alito Moreno— construir “gobiernos incluyentes” encabezados por los mejores cuadros, sin importar colores partidistas... y derrotar a Morena y sus aliados.

¿Apoyará el PRI al PRD en Michoacán, a cambio de la candidatura de Morelia, o al PAN en Baja California Sur si lleva mano en la selección de los candidatos en La Paz y Los Cabos? ¿O soltaría la candidatura en Colima?

Un sector del PRI, después de los triunfos recientes en Coahuila e Hidalgo, cree que sus propuestas deben encabezar las coaliciones en los estados donde gobiernan. Otros, más flexibles, ensayan con fórmulas de alto consenso, como la del gobernador sinaloense, Quirino Ordaz Coppel, para que la alianza nomine a su secretario de Educación, Juan Alfonso Mejía, a la gubernatura. El líder local del tricolor, Chuy Valdés Palazuelos, y el senador Mario Zamora Gastélum, quedarían marginados de la auscultación.

Efectos secundarios

FESTEJOS. Alfonso Cepeda cumplió dos años como dirigente nacional del SNTE, con lo que habría completado el periodo para el que fue electo originalmente Juan Díaz de la Torre, luego de la abrupta salida de Elba Esther Gordillo. El gremio magisterial deberá acudir a las urnas para elegir al nuevo secretario general, antes de la primavera del 2021, y con ese objetivo, los promotores de un movimiento unitario —encabezado por Ricardo Aguilar Gordillo— han citado a un cónclave este fin de semana. El lugar será informado hasta el último momento para evitar infiltrados o sabotajes.

BAJO LA LUPA. Acabar con las mafias inmobiliarias es uno de los propósitos del gobierno de Claudia Sheinbaum. Y en el cumplimiento de esa meta, las autoridades capitalinas actuarán contra los desarrolladores de la torre de 11 niveles que se edificaba en Presa Anzaldo sin los permisos correspondientes, que deberá ser demolida, además de un pago resarcitorio por 61 millones de pesos al Fondo Ambiental Público capitalino. Pero no es el único proceso sancionador; también estarían en curso las acciones contra el proyecto del Corporativo Jaime Nunó.

Twitter: @aguirre_alberto

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.

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