El litigio mediático armado por López Obrador tiene contra las cuerdas al auditor Colmenares, quien demasiado tarde salió a medios indicando que no renunciará, el manejo desde la ASF en relación a la embestida gubernamental fue desastroso.

Si no es por los exabruptos del presidente Andrés Manuel López Obrador el Informe de Revisión a la Cuenta Pública 2019 presentado por la ASF hubiera pasado desapercibido como siempre.

Los resultados de la auditoría sobre el costo de la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) pusieron los pelos de punta al presidente, quien ni tardo ni perezoso salió a decir que el informe elaborado por el auditor superior David Colmenares tiene fines políticos.

Las declaraciones de la ASF sobre errores en la metodología, más que aclarar el contenido de la Auditoría 394-DE generaron la impresión que el auditor se entregó a la presidencia de la república.

El litigio mediático armado por López Obrador tiene contra las cuerdas al auditor Colmenares, quien demasiado tarde salió a medios indicando que no renunciará, el manejo desde la ASF en relación a la embestida gubernamental fue desastroso.

Muchos, entre ellos el exauditor Juan Manuel Portal, aprovecharon la oportunidad para desestimar el informe de revisión de la cuenta publica 2019, que consta de 1,358 informes individuales, miles de cuartillas y miles de horas de trabajo. Muchos de los críticos ni siquiera se tomaron la molestia de leerlos para opinar.

El auditor superior comprometió la autonomía de su institución, debería tener claras dos cosas al menos: I) a litigar en medios nadie le va a ganar el presidente y, II) los informes de auditoría tienen canales institucionales para ventilar discrepancias, naturales en los procesos de auditoría.

Esperemos que, en la reunión de hoy en la Cámara de Diputados, David Colmenares tenga las respuestas adecuadas so pena caer como cabra en el despeñadero. Ahora resulta que el investigado instruye a los diputados a investigar al investigador ¡patético!

Por cierto, en el sainete informativo no queda claro si fueron los 331,000 millones de pesos (ASF), los 100,000 millones de pesos (Javier Jiménez Espriú, SCT) o, el 75%, 83,000 millones de pesos (Arturo Herrera, SHCP) el costo de la cancelación del aeropuerto. Santas confusiones Batman.

Más allá del pleito bien valdría la pena tener una cifra oficial sobre el costo de la cancelación del NAICM, lo poco que hoy se sabe, es gracias a una fallida auditoría de la ASF.

Querido lector, en que se parecen las peleas de AMLO y del Canelo Álvarez, en que escogen puro bulto y además salen muy caras. Hasta la próxima.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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