La Unión de Alcaldías de la Ciudad de México (UNA CDMX) ha surgido como una alternativa de oposición en una ciudad que está cansada de malos gobiernos que se autodenominan de “izquierda” pero que lo único que buscan es saciar sus propios intereses y ambiciones.

Los gobiernos federal y capitalino demostraron ser muy malos perdedores. No superan que 9 Alcaldías quedarán en manos de la Alianza “Va por México.” Lejos de entender las expresiones ciudadanas de inconformidad para replantear y revertir mucho del daño que han provocado, se resisten a entender que millones de mexicanos no vemos en ellos una opción conveniente para la ciudad ni para el país. 

Los ciudadanos nos expresamos en las urnas pero la soberbia en la cima del poder capitalino y federal les impide entender el hartazgo que han provocado y que crece conforme pasan las horas. Lejos de haber aprendido la lección del 6 de junio, se empeñan en empeorarlo todo, estropearlo todo y radicalizarse para imponerse y confrontar a quien sea que los cuestione o se oponga a su agenda destructiva. 

El gobierno de la CDMX no supera la creación de esta Unión de Alcaldes y Alcaldesas. Su respuesta desafortunada ha sido la confrontación y la violencia, querer quitarles facultades a los nuevos Alcaldes, reducirles el presupuesto y boicotear las transiciones para que los nuevos gobiernos empiecen con gran desventaja. 

El colmo ha sido las expresiones de violencia contra Alcaldes y Alcaldesas quienes, de manera clara, oportuna y transparente han expresado su intención de dialogar y negociar con un Congreso capitalino manipulado desde el Zócalo. Estas expresiones de violencia son un síntoma del autoritarismo que se asoma contra cualquiera que pueda representarles un contrapeso real. No toleran la pluralidad que decían defender. O son ellos, o no es nadie.

Hoy, el gobierno de la Ciudad de México que sólo obedece órdenes de Palacio Nacional, dejó claro que la gobernabilidad de la ciudad será un reto mayúsculo al menos en los próximos 3 años pues su intención no es resolver los grandes problemas de la ciudad ni generar nuevas oportunidades para prosperar sino mantener el poder a toda costa y reprimir a quienes piensen diferente. 

Los habitantes de la Ciudad de México debemos apoyar y cerrar filas en torno a los Alcaldes y las Alcaldesas que conforman UNA CDMX. Necesitamos unir fuerzas para consolidar una oposición que no sólo responda y reaccione sino que piense y actúe completamente en otra dirección; un bloque capaz de (RE)imaginar la ciudad y apostar por la (RE)invención de los gobiernos locales que, de la mano de los ciudadanos, pueden co-crear las soluciones a problemas que nos afectan a todos. 

Es hora de demostrar que otra ciudad es posible sí y sólo sí los ciudadanos realmente nos involucramos, comprometemos y participamos. Ojalá los Alcaldes y Alcaldesas de UNA CDMX demuestren ser tan distintos a otros como parecen serlo. Habemos muchos dispuestos a apoyarlos pues su éxito será el nuestro. Es hora de recuperar la Ciudad de México.