Lectura 2:00 min
Trump busca prohibir las inversiones en compra de viviendas familiares en Wall Street
La medida puede ser un golpe para los fondos de capital privado, pero también presionó a las acciones de los constructores de viviendas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el miércoles que su Gobierno está tomando medidas para prohibir que los grandes inversores institucionales de Wall Street inviertan en la compra de viviendas, en un intento de reducir sus precios.
La medida puede ser un golpe para los fondos de capital privado, pero también presionó a las acciones de los constructores de viviendas.
En una publicación en Truth Social, Trump dijo que estaba tomando medidas inmediatas y que pediría al Congreso que legisle, y agregó que también hablará de otras propuestas sobre vivienda y costo de la vida en un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos.
"Durante mucho tiempo, comprar y poseer una casa se consideró la cumbre del sueño americano", escribió Trump, que agregó que la inflación había puesto ese sueño fuera del alcance de muchos estadounidenses.
"La gente vive en casas, no en corporaciones", dijo Trump.
Instituciones de Wall Street como Blackstone han comprado miles de viviendas unifamiliares desde que la crisis financiera de 2008 provocó una oleada de ejecuciones hipotecarias.
Están invirtiendo cada vez más en viviendas de alquiler, que se han comportado mejor que otros sectores inmobiliarios comerciales, como el de oficinas y el minorista, en un periodo de alza de los costos de los préstamos y de cambio de las pautas laborales.
Te puede interesar
La expansión de Wall Street hacia la vivienda en propiedad ha suscitado las críticas de grupos de defensa de la vivienda y legisladores, incluidos demócratas, que afirman que los propietarios institucionales han reducido la oferta de viviendas y avivado la inflación de los alquileres.
No quedó claro de inmediato a qué autoridad legal recurriría Trump para imponer tal prohibición a las compras de casas en el mercado privado. El mandatario no detalló la política, la forma que adoptaría o los cambios legales que buscaba del Congreso.
La Casa Blanca no respondió inmediatamente a una petición de comentarios.


