Lectura 4:00 min
Clientes de fondos de inversión crecen 38.6% durante el año pasado
El año pasado, los fondos en instrumentos de deuda concentraron 3.638 billones de pesos, 74.01% del total; los de renta variable 1.278 billones o 25.99 por ciento.

Descripción automática
El año pasado, la industria de fondos de inversión en México cerró con más participantes y más patrimonio administrado.
Los activos netos en el 2025 totales alcanzaron 4.916 billones de pesos en diciembre, un avance anual de 15.52%, mientras que el número de clientes llegó a 16 millones 121,761, un incremento de 38.67% frente a diciembre de 2024, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB).
El dato detrás de esos porcentajes deja ver la magnitud del salto. En 12 meses, los fondos sumaron 660,275 millones de pesos adicionales en activos netos y añadieron 4 millones 496,108 clientes.
En términos de mercado, el crecimiento en clientes es el motor: amplía la base de inversionistas y eleva la probabilidad de que el ahorro se mantenga en instrumentos formales, con supervisión.
Según la AMIB, el avance de 2025 fue gradual y persistente. La serie mensual indica que los activos pasaron de 4.256 billones de pesos en diciembre de 2024 a 4.916 billones al cierre de 2025; en el trayecto tocaron un máximo de 4.933 billones en octubre, antes de moderarse al final.
Ese patrón sugiere entradas netas recurrentes y confirma que el crecimiento no dependió de un solo mes: hubo escalones de avance que se sostuvieron a lo largo del año.
El análisis por tipo de fondo confirma una preferencia marcada por instrumentos de deuda, al menos por volumen de activos.
Los fondos en instrumentos de deuda concentraron 3.638 billones de pesos, 74.01% del total; los de renta variable representaron 1.278 billones o 25.99 por ciento.
Buscan volatilidad acotada
En un entorno donde el inversionista busca rendimiento con volatilidad acotada, esa composición sugiere que la “columna vertebral” del patrimonio se mantiene en deuda, mientras la renta variable funciona como diversificador para quien busca crecimiento de largo plazo.
La trayectoria mensual refuerza esa lectura. En deuda (FIID), los activos crecieron de 3.157 billones de pesos en diciembre de 2024 a 3.638 billones en diciembre de 2025. En renta variable (FIRV), avanzaron de 1.098 a 1.278 billones de pesos.
No se trata solo de una diferencia de tamaño: muestra que ambos segmentos captaron recursos, pero el volumen dominante siguió en estrategias conservadoras, mientras la renta variable sumó patrimonio en paralelo.
La dinámica de crecimiento fue casi idéntica. En 2025, la renta variable aumentó 16.30% anual en activos y la deuda 15.24%; en clientes, la renta variable creció 22.66% y la deuda 39.73 por ciento.
La base de nuevos clientes se inclinó más hacia la deuda, mientras el patrimonio avanzó a ritmos cercanos. Esto suele ocurrir cuando el inversionista nuevo prioriza instrumentos de menor volatilidad y, con el tiempo, diversifica hacia estrategias con mayor exposición a mercado y, eventualmente, a renta variable internacional.
El repunte en el número de clientes se aprecia mejor en perspectiva. En diciembre de 2019, los fondos sumaban 2 millones 521,361 clientes; seis años después, en diciembre de 2025, llegaron a 16 millones 121,761. En el mismo periodo, los activos netos pasaron de 2.436 a 4.916 billones de pesos.
La industria, en consecuencia, se volvió más “masiva”: la población de clientes creció mucho más rápido que el patrimonio. Para el mercado, esto suele traducirse en mayor cobertura comercial, más competencia por comisiones y mayor necesidad de educación financiera.
La composición de clientes refuerza esa idea. En diciembre de 2025, los fondos de deuda registraron 15 millones 236,301 clientes, frente a 885,460 en renta variable.
A lo largo del año, el aumento mensual del total fue prácticamente continuo, desde 11 millones 625,653 en diciembre de 2024 hasta 16 millones 121,761 en diciembre de 2025, para situarse en niveles máximos históricos.
Ese comportamiento sugiere incorporación sostenida: más personas entraron al mercado mes con mes, un escenario favorable para el ahorro programado, reinversión y aportaciones recurrentes.
¿Este crecimiento se traduce en un mercado más profundo? Un indicador indirecto es la estabilidad del número de fondos. El sistema cerró el 2025 con 633 fondos, prácticamente sin cambio anual (-0.16%).
Con una oferta similar, el aumento de clientes y activos recayó más en escala —más volumen por vehículo— que en una explosión de nuevos productos.
Para el lector, esto significa que la competencia se juega menos en “nuevos nombres” y más en ejecución: costos, transparencia, consistencia, gobierno de inversión y servicio.
Las estadísticas se elaboran con información proporcionada por 29 operadoras de fondos de inversión a través de SRIFI, lo que permite comparar tendencias y seguir el pulso del mercado.

