Con un superávit público de 11,321 millones de pesos, crecimiento económico de 4% e ingresos excedentes petroleros por 10,985 millones de pesos cerró el primer trimestre del año.

Además, el fisco obtuvo cerca de 20,000 millones de pesos adicionales a los programados, debido a la recuperación económica y el efecto de las medidas fiscales.

En tanto, el presupuesto se contuvo afectando sobre todo la inversión física al bajar 3.3%, contra una disminución de 0.8% del gasto corriente.

Como parte del blindaje financiero, el Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros (FEIP) cerró con un saldo de 25,415 millones de pesos.

En el informe de las finanzas y deuda pública dado a conocer por la Secretaría de Hacienda, se enfatizó que continuó la recuperación de la economía, lo que ayudó a superar las estimaciones en los principales renglones del balance público.

Finanzas sanas

En el primer trimestre, se observó un superávit público de 11,321 millones de pesos, luego de que se esperaba un saldo negativo de 45,461 millones de pesos. Este resultado se compara favorablemente con el déficit de 38,337 millones de pesos registrado en igual periodo del 2009.

Los ingresos presupuestarios que totalizaron 734,933 millones de pesos crecieron 8%, mientras que el gasto presupuestario subió 0.3% con un monto ejercido por 732,149 millones de pesos.

El gobierno se apretó el cinturón para poder contener el gasto en servicios personales y cumplir con el programa de austeridad. Además, las cifras reflejan los esfuerzos realizados para anticipar el calendario, como parte de las acciones contracíclicas en el 2009.

Petróleo, como la espuma

En los tres primeros meses del año, se obtuvieron ingresos petroleros por 226,442 millones de pesos, cifra 17.7% superior a igual periodo del año anterior.

El precio del crudo mexicano subió 34.3 dólares con relación al cierre de marzo del 2009, pero debido a que la mezcla de exportación fue mayor en 15.3 dólares a lo programado, se obtuvieron 10,985 millones de pesos más.

También los volúmenes de extracción y exportación fueron superiores a los estimados en 51 y 96 millones de barriles diarios.

Lo anterior compensó parcialmente el incremento del valor real de las importaciones de petrolíferos de 38.7% y la apreciación del tipo de cambio de 15.1 por ciento.

Fisco, feliz

En ese lapso, la recaudación de impuestos fue de 369,138 millones de pesos, lo que significó una variación positiva de 10.2 por ciento. El gobierno esperaba ingresos por este concepto de 349,348 millones de pesos y logró un extra de 19,789 millones.

El sustento de los ingresos tributarios fueron el ISR a través del cual se captaron 173,938 millones de pesos, un alza de 9.9%; mientras que por el IVA entraron 130,852 millones de pesos, 17.6% más en comparación con el primer trimestre de un año antes.

En cambio por el IETU, los recursos bajaron 7.4% con una recaudación de 17,385 millones de pesos. Con ello el nuevo gravamen perdió participación en el total de los ingresos al pasar de 2.8 a 2.4 por ciento.

Gobierno triste

En ese entorno, el gobierno dejó de gastar con la intensidad como lo hizo el año pasado, cuando se utilizó como herramienta contracíclica.

El gasto programable disminuyó 1.7 por ciento. Se estableció un monto por 602,533 millones de pesos y únicamente se ejercieron 552,708 millones.

En tanto, el gasto corriente cayó 0.8% con un monto de 444,193 millones de pesos, aunque sigue representando 80.4% del total.

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