Cuando comenzó el proyecto del Nuevo Aeropuerto internacional de la Ciudad de México (NAICM) se determinó que 70% de los recursos para la obra provendrían del gobierno federal, dueño de la terminal aérea y el restante 30% de otras fuentes de financiamiento.

Actualmente los recursos que se han captado se dividen, en promedio en 50% recursos públicos y 50% de otras fuentes de financiamiento como créditos bancarios y colocación de bonos en el extranjero.

Federico Patiño comentó que con los diversos esquemas de financiamiento propuestos, se busca evitar que se incremente el Presupuesto de Egresos de la Federación. Estamos en austeridad y hay pocos proyectos como éste que tienen una sólida fuente de pago , comentó el directivo.

El aeropuerto, señaló, es uno de los pocos proyectos que pueden ser autofinanciables; sin embargo, los inversionistas institucionales piden que el dueño, que es el gobierno federal, ponga recursos propios.

De acuerdo con la calificadora de deuda Standard & Poor’s se buscarían recursos en los mercados internacionales por 6,000 millones de dólares y el gobierno federal debería aportar alrededor de otros 7,000 millones de dólares para complementar el proyecto de la nueva terminal aérea.

Lo que hicimos, explicó el directivo, fue abrir el abanico de inversiones, se niveló el financiamiento a la mitad gobierno y la mitad otros recursos y en la medida en que se puedan encontrar otros mecanismos innovadores de financiamiento, se analizarán.

Se analizarán APP

Detalló que se analizan proyectos público-privados (APP) para que el gobierno no tenga que distraer recursos y sea de interés para los privados. La planta de generación de electricidad o la de tratamiento de aguas, son buenos ejemplos.

Patiño aclaró que la administración del nuevo aeropuerto quiere ser muy cuidadoso en no transferir al sector privado proyectos que no pueda administrar o que cobrara muy caros.

Tenemos que ofrecer proyectos que sean atractivos para el sector privado y sobre todo que lo hagan mejor que el gobierno , dijo.

Ejemplificó que en el caso de las plantas de tratamiento de aguas el sector privado es mejor administrador y se les pagaría por metro cúbico tratado, además tienen una mayor calidad y tenemos otros mecanismos para no distraer recursos públicos.

Al hablar de la posibilidad de emitir más bonos en el mercado internacional, el funcionario público recordó que la deuda se pagará con la recaudación de la Tarifa de Uso de Aeropuertos y que el tráfico en el aeropuerto ha crecido en los últimos cinco años a una tasa anual de 9%, mientas que en los últimos 50 años, lo hizo a un ritmo de 5.9% cada año.

Tenemos ciertos límites de endeudamiento, pero también dependerá del crecimiento del tráfico de pasajeros , expuso.

En octubre del 2015, 12 bancos otorgaron al nuevo aeropuerto, una línea de crédito revolvente por 3,000 millones de dólares. Los bancos participantes eran Banamex, HSBC, JPMorgan, Santander, BBVA, Scotiabank, Inbursa, Bank of Tokyo, Credit Agricole, Mizuho, Sumitomo, ING y Sabadell.

El funcionario comentó que de la línea de crédito que se tenía con las instituciones financieras se utilizaron 1,000 millones de dólares y se liquidará la operación con los recursos recientemente obtenidos.

Con la combinación de recursos fiscales que tenemos y con los recursos captados en los mercados internacionales tendremos disponibles para financiar nuestras operaciones con alrededor de 5,000 millones de dólares que nos permitirán operar durante el 2018 y el 2019 agregó.