Los precios del petróleo volvieron a hundirse el lunes 30 de marzo y alcanzaron mínimos desde 2002 por la caída de la demanda de crudo en el mundo y la guerra de precios que se intensifica entre Rusia y Arabia Saudita.

Este derrumbe es consecuencia directa de la caída de demanda atizada por la pandemia de coronavirus y una guerra de precios que se vuelve aún más intensa.

Este lunes, Riad anunció su intención de llevar sus exportaciones petroleras a un nivel récord de 10.6 millones de barriles por día a partir de mayo.

Así el barril de referencia en Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo, terminó en 20.09 dólares, 6.6% por debajo de su cierre del viernes 27 de marzo. Durante la jornada alcanzó los 19.27 dólares.

El Brent del mar del Norte también para entrega en mayo cerró a 22.76 dólares, en baja de 8.7 por ciento. Llegó a tocar los 21.65 dólares durante la sesión.

Desde inicios de año las dos cotizaciones de referencia vieron caer su precio a un tercio.

Estas cotizaciones "reflejan la creciente toma de conciencia de que la demanda de crudo se está hundiendo, probablemente mucho más allá del 20% que preveíamos para abril y mayo", consideraron los analistas de JBC Energy.

La demanda de petróleo es una sacudida de lleno por la crisis sanitaria y las medidas drásticas de confinamiento y reducción de frecuencias aéreas adoptadas por algunos países para tratar de evitar la propagación del virus.

Más de 3,380 millones de personas viven en países o territorios donde hay exhortaciones u obligación de confinamiento. La cifra alcanza a casi 43% de la población mundial, según un conteo de la AFP.

Trump y Putin

"No hay ninguna señal de reconciliación entre Arabia Saudita y Rusia", destacó Eugen Weinberg, de Commerzbank.

Los dos países que están entre los tres principales productores mundiales de crudo junto con Estados Unidos, se enfrascaron en una guerra de precios desde que sus negociaciones sobre un un recorte de producción para sostener cotizaciones propuesto por Arabia Saudita fracasaron a inicios de marzo.

Rusia rechaza limitar más su producción. En el marco de acuerdos entre la OPEP y otros diez países exportadores, a partir del miércoles, todo este grupo podrá extraer tanto crudo como quiera.

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, discutieron este lunes por teléfono el desplome de los precios del crudo, informó el Kremlin.

"Esta es una lucha entre Arabia Saudita y Rusia y ambos se volvieron locos", dijo Trump a la cadena Fox News antes de la charla, y precisó que la situación está "perjudicando de verdad" a la industria estadounidense.

El mandatario agregó que nunca pensó decir algo así, pero sostuvo que quizás sería conveniente un aumento de los precios del petróleo.

El Kremlin indicó en un comunicado que ambos líderes hablaron de la situación actual del mercado mundial de petróleo e "intercambiaron opiniones".

Arabia Saudita prevé llevar sus exportaciones de unos siete millones de barriles por día, según los actuales acuerdos, a 10.6 millones. Riad estima sin duda "que con las mayores reservas de crudo y el bajo costo de su producción, va a ganar" la guerra de precios, destaca Andre Lebow de Commodities Research Group.

Riad busca "llevar a la quiebra a algunos productores, miembros o no de la OPEP" y eventualmente beneficiarse de una competencia reducida en los próximos meses, añadió. Entonces los precios podrían subir, y subir más en 2021 y 2022.

Las primeras "víctimas" de este diferendo podrían ser los productores estadounidenses, señala Craig Erlam, de Oanda.

El precio que separa la rentabilidad de la pérdida varía según cada empresa. Pero según los analistas de JPMorgan Chase, se ubica en unos 45 dólares en zonas centrales de producción de Texas y en 55 dólares en Delaware, muy distantes de los valores actuales.

kg