Los precios del petróleo cayeron alrededor de un 3% este jueves, porque la crisis del Covid-19 se agravaba en la India y se reanudó el funcionamiento de un importante oleoducto de combustible en Estados Unidos, lo que frenó un repunte que había llevado al crudo a un máximo de ocho semanas.

El crudo Brent terminó la sesión con un descenso de 2.27 dólares, o un 3.3%, a 67.05 dólares el barril, tras haber subido un 1% el miércoles. El West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos cayó 2.26 dólares, o un 3.4%, a 63.82 dólares por barril, tras haber subido un 1.2% en la sesión anterior.

Ambas referencias anotaron sus mayores caídas diarias en términos porcentuales desde principios de abril.

Los precios también se vieron presionados porque un alza generalizada de las materias primas, la escasez de mano de obra y un aumento de los precios al consumo avivaron el temor a la inflación y a que pueda empujar a la Reserva Federal a subir las tasas de interés.

La subida de las tasas suele impulsar al dólar, lo que a su vez presiona los precios del petróleo porque encarece el crudo para los compradores que usan otras divisas.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que los automovilistas pueden esperar que las gasolineras comiencen a volver a la normalidad este fin de semana, luego de que la escasez se apoderó de algunas áreas por el reinicio de la red de oleoductos de combustible más importante del país, que había sido atacada por piratas informáticos.

En otra señal bajista para la demanda por petróleo, una variante del Covid-19 se ha extendido por la India, el tercer mayor importador de crudo del mundo.

Los profesionales médicos no han podido precisar cuándo se estabilizarán las nuevas infecciones y otros países están alarmados por la transmisibilidad de la variante, que ahora se extiende a otras partes del mundo.

Crece la preocupación de que la indómita propagación del coronavirus en India y en el sudeste asiático haga mella en la demanda de petróleo", señalaron analistas de PVM en una nota.

"Sin embargo, se espera que su impacto sea relativamente breve y que en el segundo semestre del año se produzca una saludable reactivación del crecimiento de la demanda de petróleo", añadieron.