Los precios del petróleo alcanzaron máximos de varios años, impulsados por una oferta global ajustada y el fortalecimiento de la demanda de combustible en Estados Unidos y otros países.

Los futuros del crudo Brent ganaron 46 centavos, 0.54%, a 85.99 dólares por barril. El contrato alcanzó un máximo de sesión de 86.70 dólares, su mayor precio desde octubre de 2018.

Los futuros del petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos cerraron prácticamente estables, a 83.76 dólares por barril tras avanzar hasta 85.41 dólares, su cota más alta desde octubre de 2014.

Ambos referenciales han escalado alrededor de un 20% desde el inicio de septiembre. El WTI ha avanzado por nueve semanas seguidos y el Brent lo ha hecho durante siete semanas.

"La crisis del suministro de energía global sigue mostrando sus dientes, los precios del petróleo extienden su marcha alcista esta semana, como resultado de que los operadores internalizan el aumento continuo de la demanda de combustible, que en medio de una respuesta limitada de la oferta está agotando las reservas mundiales", dijo Louise Dickson, analista senior de mercados de petróleo en Rystad Energy.

Goldman Sachs dijo que un fuerte repunte en la demanda mundial de petróleo podría empujar los precios del crudo Brent por encima de su pronóstico para fin de año de 90 dólares el barril. El banco estimó que el cambio de gas a petróleo podría contribuir con al menos 1 millón de barriles por día (bpd) a la demanda de petróleo.

Después de más de un año de una deprimida demanda de combustible, el consumo de gasolina y destilados vuelve a estar en línea con los promedios de cinco años en Estados Unidos, el mayor consumidor de combustibles del mundo.

Los precios del petróleo también se han visto reforzados por las preocupaciones sobre la escasez de carbón y gas en China, India y Europa, lo que impulsó el cambio de combustible a diésel y combustóleo para obtener energía.