La moneda mexicana tiene una depreciación de 1.60% frente al dólar esta semana, de 20.8780 pesos a 21.2120, tras las caídas en las bolsas occidentales por el rebrote de Covid-19 en Europa y las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos.

El dólar se está fortaleciendo frente a una canasta de divisas, por el tema electoral y que pueda incluso tardar más tiempo, lo que tiene como consecuencia una mayor aversión al riesgo, que hace que los flujos se vayan hacia activos considerados seguros como bonos del Tesoro, y salen de activos de mercados emergentes, como el peso, que es usado como cobertura, explicó en entrevista Carlos González Tabares, director de Análisis y Estrategia de Monex.

“En este primer escenario, lo que estamos viendo es que esta mayor aversión al riesgo se está reflejando en el refugio en activos seguros y tiene un efecto negativo en las divisas, en un siguiente momento, me parece que el tema de las medidas de confinamiento podría traer como consecuencia que bancos centrales anuncien nuevos estímulos que generen un regreso de flujos hacia mercados emergentes”, acotó.

En la jornada, el peso tuvo una caída de 1.24% o 25.90 centavos, desde el cierre del martes del dólar en 20.9460 pesos, según datos del Banco de México.

Mayor aversión al riesgo

Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base expresó que este movimiento de la paridad es consecuencia de un incremento de la aversión al riesgo en los mercados financieros globales relacionado con el crecimiento acelerado de casos de Covid-19 y nuevas medidas de contención en países de Europa.

“Lo anterior eleva la probabilidad de que varias economías enfrenten una recesión en forma de W, es decir, que nuevamente se observe una caída de la actividad económica hacia el cierre del año. El peso mexicano se ubicó como la sexta divisa más depreciada en la canasta amplia de principales cruces”, refirió.

Las tasas de contagios en diversos países han vuelto a marcar récords esta semana, motivo por el cual los operadores muestran comportamientos de cautela. El escenario no difiere en Estados Unidos, que realizará elecciones presidenciales el próximo martes 3 de noviembre.

En ese contexto, el Índice Dólar (DXY), que mide la fortaleza de la divisa estadounidense ante una canasta conformada por seis monedas de referencia, se movía al cierre 0.55% al nivel de 93.45 puntos. El fortalecimiento es generalizado y como refugio.

“El dólar acelera su impulso alcista desde la zona de soporte de 20.8300 unidades hasta un máximo de 21.3649 unidades. De continuar subiendo, podría encontrar resistencia 21.5000 unidades”, afirmó Alexander Londoño, analista de ActivTrades en una nota para inversionistas. (Con información de José Antonio Rivera)

claudia.tejeda@eleconomista.mx