El oro rebasó la semana pasada los 1,900 dólares por onza. Las tensiones geopolíticas  entre Estados Unidos y China han logrado que el activo registre un fuerte avance y viva su temporada al alza más larga desde 2011.

En opinión de los analistas, el metal, utilizado por los inversionistas como valor refugio en tiempos de crisis, ha registrado una fuerte recuperación a medida que otros activos seguros se han vuelto menos atractivos.

El dólar estadounidense se ha debilitado en las últimas semanas a medida que la crisis del Covid-19 se agrava en EU, mientras que los rendimientos ajustados a la inflación de la deuda pública de referencia se han desplomado muy por debajo de cero.

El oro subió hasta 19 dólares en la tarde del viernes hasta alcanzar un máximo de casi 1,906 la onza, lo que supone la séptima ganancia semanal consecutiva, y avanzaba más del 5% sobre el viernes anterior. La buena tendencia que ya vivía tras estallar el Covid-19 se ha potenciado por las recientes tensiones entre Washington y Pekín.

El metal se acerca ahora a su récord intradía de 1,921 dólares registrado en septiembre de 2011, habiendo aumentado alrededor de 25% este año, lo que lo convierte en uno de los activos con mejor evolución de 2020.

“Los mercados tienden a moverse como un péndulo gigante, y una vez que oscila es muy difícil detenerlo. El ejemplo actual más claro es el del oro”, explica Peter Grosskopf, director ejecutivo de Sprott, un especialista en metales preciosos con 12,000 millones de dólares bajo gestión.

“El último movimiento está siendo impulsado por los brotes de Covid-19 que estamos viendo en EU, y la idea de que la recuperación va a ser más larga y difícil de lo que mucha gente esperaba hace unas semanas”, sostiene Joe Foster, gestor de fondos de VanEck en Nueva York.

El precio del oro comenzó el año en cerca de 1,530 dólares por onza. A mediados de marzo su precio era 1,460 dólares. La plata inició 2020 en 17.85 dólares por onza troy. Esto significa una apreciación de alrededor de 28.85 por ciento.

De acuerdo con el analista Alexander Londoño, de la firma ActivTrades, las noticias negativas no son el único impulso para estos metales: “Tanto el oro como la plata se mantienen al alza apoyados por la probabilidad de que la inflación suba en medio de estímulos económicos para enfrentar la crisis actual”.

Por su parte, la plata alcanzó un máximo de siete años por encima de los 23 dólares la onza el miércoles de la semana pasada.

La plata subió más del 18% durante la semana, su mejor nivel desde 1987, reforzada por las esperanzas de un resurgimiento de la actividad industrial.

El fuerte repunte del oro también ha alimentado el rendimiento del precio de las acciones de los grandes productores, que disfrutan de beneficios espectaculares cuando los precios suben porque no hay un aumento importante de los costos. El índice NYSE Arca Gold Bugs ha subido casi 37% en lo que va de año.

El analista de IG, Diego Morín, recuerda que, desde finales del 2017 a principios de 2018, el oro ya marcó niveles importantes de compra, con un precio de entre 1,100 y 1,200 dólares por onza.

Desde esos momentos hasta hoy el oro se ha revalorizado en torno a 70 por ciento.

Estímulos

Los gobiernos y los bancos centrales mundiales han introducido un enorme apoyo fiscal y monetario para amortiguar el impacto económico de la pandemia.

Esto ha reducido los rendimientos de la deuda pública y algunos bonos del Tesoro de EU pagan a los inversionistas un rendimiento negativo si se cuenta la inflación. “Los clientes están muy preocupados por la necesidad de ayudas fiscales y monetarias”, explica Grosskopf.

Los inversionistas destinaron un récord de 40,000 millones de dólares en efectivo en fondos cotizados respaldados por oro en el primer semestre, según el Consejo Mundial del Oro. Foster cree que la tendencia se mantendrá. “Nunca he visto una apuesta tan buena como el oro como ahora. Espero que alcance los 2,000 dólares a finales de año”, asegura.

Bank of America opina que los inversionistas buscaban cubrir este riesgo inflacionario apostando por un dólar estadounidense a la baja y un precio del oro alcista.   (Con información de José Antonio Rivera y agencias)

Disputa China-EU

Cobre tiene su primera pérdida semanal desde mayo

El cobre cayó el viernes, camino a su primera pérdida semanal desde mediados de mayo, debido a la escalada en la disputa entre China y Estados Unidos, pero analistas esperaban que los precios se mantuvieran altos por la recuperación de la demanda y el descenso de las existencias del metal.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) bajó 2% a 6,413 dólares la tonelada. En la semana registró pérdidas de 0.5% pero se mantuvo cerca del máximo de dos años de 6,633 que tocó el 13 de julio.

El cobre ha repuntado desde el piso de 4,371 dólares al que cayó en marzo luego de que China controló el brote de coronavirus, reabrió su industria y lanzó proyectos de infraestructura.

Un repunte en la demanda fuera de China y el bajo nivel de los inventarios del metal probablemente apoyen más ganancias luego de una corrección a la baja, afirmó Colin Hamilton, analista de BMO. “Esperaría un alza del cobre para fines de año. Estamos apostando por una recuperación impulsada por estímulos”.

China ordenó a Estados Unidos que cerrara su consultado en la ciudad de Chengdu. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, instó a “formas más creativas y asertivas” de presionar al Partido Comunista Chino a dar pie atrás”.

Las acciones globales cayeron  y el dólar se estabilizaba cerca de su nivel más bajo en dos años, lo que apoyaba los valores de los metales, abaratándolos para tenedores de otras divisas.

Los inventarios on-warrant en depósitos registrados ante la LME bajaron a 52,000 toneladas -un quinto de su nivel de hace dos meses- luego de 5,100 de nuevas cancelaciones.

Las existencias de cobre en almacenes inscritos ante la Bolsa de Futuros de Shanghái se redujeron en 963 toneladas a 157,684 toneladas en la semana al viernes. (Reuters)

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