El níquel se acercó a máximos de siete años y el estaño alcanzó un pico récord antes de tomarse un respiro más tarde el jueves, impulsados por los bajos inventarios que apuntan a una escasez de oferta y los esfuerzos de China para respaldar su economía, lo que reforzó las perspectivas de demanda.

Los precios bajaron de sus máximos cuando se reiniciaron las operaciones en China, donde a pesar de las promesas de apoyo estatal, el sector inmobiliario está lidiando con una crisis de deuda.

El níquel referencial en la Bolsa de Metales de Londres (LME) bajó 0.8% a 20,685 dólares la tonelada, tras alcanzar los 21,000 dólares, justo por debajo del máximo del mes pasado de 21,425 dólares.

El estaño en la LME perdió 1.1% a 39,530 dólares la tonelada después de subir a 40,680 dólares, su nivel más alto registrado.

El níquel se utiliza en acero inoxidable y ha subido alrededor de 25% este año. El estaño es utilizado en la soldadura para productos electrónicos y su precio casi se ha duplicado desde inicios de 2021.

"Los niveles de inventarios han bajado enormemente. Esto habla a favor de una fuerte demanda", dijo el analista de Commerzbank, Daniel Briesemann. "China también parece estar abierta a un mayor apoyo de la política fiscal durante los próximos meses. Esto debería resultar en una mayor demanda de metales".

Sin embargo, los precios son ahora tan altos que las posibilidades de obtener más ganancias rápidas son limitadas, agregó.

Los metales básicos se han recuperado desde que comenzó la pandemia de Covid-19 a inicios de 2020, impulsados por el estímulo económico de los gobiernos de todo el mundo.

Mientras, el cobre en la LME bajó 0.5% a 9,789.50 dólares la tonelada, el aluminio subió 0.6% a 2,720 dólares, el zinc cayó 0.5% a 3,307 dólares y el plomo ganó 0.7% a 2,280 dólares la tonelada.

En Perú, Hochschild Mining dijo que dos minas en el país sudamericano amenazadas con el cierre continuarían operando.