El capital de Indra se mueve en el arranque del año 2016. En sólo once sesiones, han cambiado de manos unos 16 millones de acciones de la compañía tecnológica, que suponen que ha rotado el 10% del capital. Una cifra muy elevada que según fuentes del mercado responde a la entrada de dinero procedente de fondos internacionales.

Desde el pasado 6 de enero, la contratación diaria nunca ha bajado de los 1.2 millones de títulos y los días 14 y 15 de enero ha superado los dos millones. Unas cifras muy superiores a las habituales en el valor en semanas anteriores -entre el 23 de diciembre y el 4 de enero la actividad nunca superó el millón de acciones- que en lo que va de año es el mejor valor del Ibex 35.

De hecho, el valor había aguantado al alza en 2016 hasta la sesión de este lunes, en la que bajó un 1.85% (ya el viernes anterior había caído un 3% perdiendo el nivel de los 9 euros) y este martes está cediendo algo más del 1% a pesar de la reacción de la mayoría de los valores del Ibex. En el año, es junto a Enagás el valor más resistente del selectivo en 2016 con una caída de apenas el 1.5 por ciento.

Un descenso que contrasta con la dura caída del 11% que acumula el Ibex en el peor arranque del ejercicio de la historia. La fortaleza de Indra tiene que ver con las compras de fondos como Orbis Allan Gray, uno de los vehículos de inversión del Allan Gray, conocido como el Warrent Buffet sudafricano, que ha puesto unos 40 millones de euros sobre la mesa para hacerse con el 2.85% del capital del grupo.

Indra también ha contado en este comienzo de año con el apoyo de UBS. Los analistas de la firma suiza han fijado un precio objetivo de 12 euros para la tecnológica, lo que supone un potencial alcista del 33% respecto a los actuales precios. Ya en julio del año pasado, UBS se convirtió en uno de los grandes aliados de la compañía tras fijar un precio objetivo de 11 euros, cuando la cotización se situaba claramente por debajo.

[email protected]