El grupo aéreo IAG, propietario de las compañías British Airways y Iberia, anunció este viernes una pérdida neta de 1,760 millones de euros (2,100 millones de dólares) en el tercer trimestre debido al desplome del tráfico por la pandemia y las medidas de restricción en Europa.

IAG, que ya había advertido que tendría pérdidas este trimestre y que el final del año sería difícil, totaliza actualmente 5,600 millones de euros (6,500 millones de dólares) de pérdidas desde el inicio del año, según un comunicado.

Al igual que el resto del sector aéreo, Iberia, British Airways, Vueling y las otras aerolíneas del grupo reanudaron los vuelos en el verano boreal tras los confinamientos de la primavera, pero el tráfico sigue sufriendo las consecuencias de una fuerte disminución de los viajes turísticos y profesionales.

El volumen de negocios de IAG cayó un 82.9% en el trimestre, para situarse en 1,200 millones de euros.

"Estos resultados demuestran el impacto negativo del covid-19 en nuestro negocio, exacerbado por los continuos cambios en las restricciones impuestas por los gobiernos", afirmó Luis Gallego, consejero delegado de IAG.

"Esto crea incertidumbre para los clientes y complica nuestros planes", asegura.

Gallego se refería en particular a la cuarentena impuesta por el Reino Unido a los viajeros procedentes de numerosos países, cuya lista cambia constantemente.

IAG lamentó además la ausencia de un régimen de pruebas de diagnóstico de Covid-19 en los aeropuertos británicos que ayude a restaurar la visibilidad y la confianza de los pasajeros.

El grupo prevé que la demanda no vuelva a niveles anteriores a la crisis sanitaria hasta, por lo menos, 2023.