Desde el 29 de junio de 2006, el precio del dinero no había cambiado en Estados Unidos. Ahora se inicia una nueva etapa de política monetaria de alzas graduales en las tasas de interés, el cual se puede prolongar hasta el 2017.

La propia Janet Yellen, presidenta del organismo, considera que las condiciones siguen siendo acomodaticias y espera que las tasas no suban más allá del nivel de 1.5%, al cierre del próximo año.

Para Alfredo Coutiño, director de Moody’s Analytics, con estas medidas el mundo inicia un periodo de normalización de condiciones monetarias reales y marca el fin de las condiciones ficticias.

La Fed dio el paso del comienzo del final del dinero barato; era momento de normalizar las condiciones a la nueva realidad; los bancos centrales pronto seguirán el mismo rumbo, la tasa de neutralidad para Estados Unidos ha disminuido y ahora es cercana a 2.5%, por lo que bajo condiciones normales y sin interrupciones bruscas, puede tomar hasta tres años para regresar al punto de neutralidad , explico Coutiño.

El especialista destacó que los primeros en seguir esta tendencia posiblemente serán los bancos centrales en México y en Chile, con la finalidad de mantener el diferencial en tasas y no para elevar el atractivo.

El 16 de diciembre del 2008, Ben Bernanke, entonces presidente de la Fed, anunció un recorte en los tipos de interés a niveles mínimos históricos de 0.0 a 0.25%, como medida para sacar adelante a la economía de Estados Unidos afectada por la crisis subprime, y además se aplicaron medidas de inyección de liquidez al mercado con la recompra de bonos, en la que se llegaron a desembolsar 85,000 millones de dólares mensuales.

Termina el ciclo de incertidumbre, el incremento en tasas se traduce en una etapa de mejores condiciones económicas en Estados Unidos, y si la economía marcha bien, hay mejores condiciones estructurales, que es la mejor señal que pueden tener los mercados, por lo que no se esperan impactos profundos por esta medida , dijo Rafael Camarena, economista senior de Santander.

En el 2015, México registra la primer salida de capital golondrino en 13 años, la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros se ubica al 4 de diciembre en 2.06 billones de pesos, una reducción de 2.5% respecto del cierre del año anterior y equivalentes a una salida de capitales de 52,459 millones de pesos, dato que representa poco más de 3,000 millones de dólares

El peso resintió los cambios. El precio del dólar llegó la semana anterior su nivel máximo histórico de 17.4290 pesos por unidad, lo que en tanto que en el transcurso del año la depreciación cambiaria es de 16 por ciento.La BMV inicia esta nueva etapa monetaria en un nivel de 43,429.72 puntos, que se traduce en un rendimiento acumulado en el año de 0.66 por ciento.

Seguirá la expectativa ante las próximas alzas en las tasas de interés

Tras el aumentó de 0.25% en las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en adelante el debate será en cuánto se ubicarían los próximos incrementos, consideró Carlos González Tabares, director de Análisis y Estrategia Bursátil de Grupo Financiero Monex.

Para el próximo año, los incrementos podría ubicarse en 1.37%, casi un punto porcentual adicional y cuatro incrementos más, lo cual puede ser agresivo para el mercado , puntualizó el directivo de Monex.

En su opinión, las siguientes alzas se daría de manera más gradual a lo que espera el mercado, aunque dependerá de los datos económicos del país vecino, que si bien han mejorado pero no con la fortaleza suficiente para anticipar una escalada alcista en las tasas de interés.

En Monex pensábamos que era probable que viniera este incremento.

Seguimos pensando que la economía sigue presentando un crecimiento modesto y que pensar en incrementos adicionales en el corto plazo podría ser todavía prematuro , precisó.

gustavo.delarosa@eleconomista.mx