Han transcurrido 15 días de 2021 y el peso mexicano acumula una ligera recuperación frente al dólar. Pero en el tipo de cambio peso-dólar no existe esa creencia de “comenzar con el pie derecho”. Con un cierre de 19.7740 unidades por billete verde el viernes 15 de enero, el peso se ha distanciado sólo 17.60 centavos o 0.88% de un registro de 19.9500 pesos por dólar en su último día de operación de 2020.

A pesar de la ligera mejora para la divisa, las crecientes cifras de la pandemia de Covid-19, con un lamentable saldo de 140,000 defunciones por la nueva enfermedad de coronavirus, y las afectaciones económicas que provocan las medidas de distanciamiento social y confinamiento continúan como los principales factores de riesgo para los mercados. En este escenario económico complicado es imposible descartar alzas cambiarias.

Recientemente se dio a conocer que de enero a octubre se registró la mayor liquidación de títulos de deuda mexicana en manos de extranjeros para el mismo periodo desde 2009, con una cifra superior a 17,000 millones de dólares desinvertidos de México. Y el panorama no luce muy diferente en el mediano plazo.

Se esperan más recortes de tasas

La pandemia y sus consecuencias sobre la economía han impactado prácticamente toda actividad humana. Restaurantes y aerolíneas, hogares promedio y empresas, todos han visto las consecuencias de esta crisis. Para responder, el Banxico podría recortar más sus tasas.

Los bancos centrales suelen implementar recortes a sus tasas de interés con el objetivo de reducir el atractivo de su deuda y de esta manera fomentar el consumo. El impacto de esta crisis en la economía provocó que el banco central realizará una serie de recortes a la tasa, hoy en 4.25%, apenas sobre la inflación.

De acuerdo con el departamento de análisis de la firma de inversión mexicana Marlin Investment Group, se espera que el Banco de México reinicie su rally bajista. Esto reduciría el atractivo de la deuda local para los extranjeros. El bajo atractivo de la deuda y la falta de un paquete de estímulos fiscales actuarían en contra de nuestra moneda.

“La salida de inversionistas extranjeros [en 2020] fue provocada por un mayor apetito por activos como el oro, consolidando el efecto flight to quality en busca de activos de menor riesgo”, explicó la firma y añadió que la falta de estímulos ralentiza la recuperación, pues no se preocupa por crear más empleos.

El capital que los inversionistas extranjeros colocan en la economía nacional se invierte a su vez en proyectos de infraestructura para mejorar las condiciones del país, que permiten crecimiento y generación de empleos. Sin buenas condiciones económicas, el riesgo para ellos sube por encima de la recompensa.

Encierro extendido

Durante 2020, el tipo de cambio se movió de un nivel de 18.8860 unidas por dólar en su cierre de 2019 a 19.9500 pesos por billete verde. Esto significa una pérdida superior a un peso o una variación de 5.63 por ciento. A pesar del progreso en la creación de vacunas, detener la pandemia podría demorar.

Esta semana la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que será muy difícil conseguir la inmunización contra la Covid-19 en 2020. Las nuevas cepas descubiertas en Reino Unido y Brasil son más contagiosas y han disparado las cifras en una carrera entre producción de vacunas y contagios.

La pandemia ha ocasionado desequilibrios entre la oferta y la demanda de los bienes de consumo por graves daños en las cadenas de suministros. Si las medidas de confinamiento y restricciones permanecen, continuarían las pérdidas de empleos, el debilitamiento del consumo y el de divisas como el peso.

jose.rivera@eleconomista.mx