Buen 2016, no te lo deseo, te reto a que así lo edifiques. Nos veremos el año entrante y antes de irnos de posada, le daremos trato a este tiempo en el que llega y se va diciembre despejando incógnitas pendientes... Dos ángulos particulares: las tasas de interés finalmente suben de la mano de la Reserva Federal estadounidense y el camino del dólar parece que será el de seguir fuerte, eso a la economía exportadora le favorece y a México también, pero no así a la importadora: los commodities han caído dramáticamente respecto de sus peores momentos, pero eso al que importa no le hace beneficio alguno... Este cierre de año es de alto consumo y las agroindustrias que transforman granos en proteína animal tal vez se pueden defender un poco, gracias a la misma medicina que les eleva el costo.

La carne importada es muy cara y así el precio doméstico les permite ajustar el componente de precios al consumidor poco a poco... Sea lo que sea, el impacto en el costo es inmediato y la transferencia de dicho impacto al consumidor paulatino, hay un desfasamiento y así andamos gracias a la potencia del dólar y lo que se juzga como una política económica menos laxa en Estados Unidos.

Bien, si ése era un frente, también teníamos el tema de Argentina pendiente: queríamos ver si el presidente Macri honoraba las promesas que hizo el candidato Macri y sí, ahí va con lo dicho.

Argentina es un capítulo para la plática, pero si algo debo destacar es que se esperaba una avalancha de venta agrícola en corto tiempo; las medidas del nuevo gobierno aceitarían la entrada súbita en el mercado de 16 millones de toneladas de soya, 5 de maíz y 5 de trigo, gracias a la eliminación de alícuotas en la exportación (maíz pagaba 20% , trigo 23%) por citar ejemplos, y sumado a eso la liberación del dólar en una economía que tenía un cepo cambiario... El dólar flota libre ahora, el peso argentino devaluó, los impuestos de exportación se eliminaron y el agricultor argentino se mostró disciplinado, no lanzó la casa por la ventana y el operador que apostaba a eso vendido, tiene que salir de su posición de riesgo... Entramos a pleno mercado climático en Sudamérica y es de pronóstico reservado, ahí viene la volatilidad en los commodities; no pierdas de vista al dólar, al petróleo y un mundo en el que de momento la palabra dominante es sobreabasto de granos y oleaginosas en el planeta.

La demanda no se multiplica y los ciclos agrícolas han sido muy benéficos últimamente, en este mundo agrícola de compradores hay dos tipo de vendedores... los que tienen moneda fuerte (dólar) que no venden y retienen esperando mejores precios en dólares.

Los que tienen moneda débil o devaluada que estarán vendiendo más agresivamente aprovechando el beneficio de fletes marítimos bajos... Hoy puedes comprar con dólares un barco Panamax de 60,000 toneladas de carga más barato que hacer una bodega para almacenar ese mismo volumen en el corazón de Iowa. El resto te lo escribo el año entrante, si no nos vemos antes... ¡Felices fiestas!, un fuerte abrazo para ti y los tuyos.

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