Las criptomonedas fueron creadas con un objetivo ideológico claro: mejorar la seguridad de los datos personales y eliminar a los intermediarios de las transacciones financieras. En teoría, la tecnología blockchain logró ofrecer monedas virtuales que cumplen con estas características por medio de una cadena de información encriptada, prácticamente imposible de vencer. A pesar de ello, han perdido el interés de los inversionistas.

El Bitcoin, la principal criptodivisa registra hoy una cotización de 3,623 dólares por unidad, por lo que cada una vale cerca de 69,327 pesos. Esta cantidad podría parecer alta a simple vista, pero no lo es contra la referencia de su máximo histórico, el 16 de diciembre de 2017, de 19,345 dólares (370,148 pesos) por unidad. Hoy Bitcoin se encuentra 81% debajo de aquel techo en la cotización.

Este mismo patrón se observa fácilmente en otros activos de este tipo. El Ethereum, también un referente entre las “criptos”, cotizó el 1 de enero de 2017 en 8.20 dólares. Más tarde su valor se disparó de la mano del Bitcoin, hasta alcanzar un techo de 1,380 dólares, el 13 de enero de 2018. Su valor actual es de 125.24 dólares. Su fuerza es incluso menor que la del Bitcoin, con sólo 9.8% de su máximo histórico.

Como una de las ventajas que ofrecieron las criptomonedas en un inicio, destacó que su valor no estaba ligado a la actividad económica de un país o alguna variable que no sea la confianza de los inversionistas. Por ello, los únicos factores que podían disminuir su valor eran las regulaciones y la falta de interés. Hoy ambos las golpean.

El panorama no parece favorable. Al comenzar 2018, Bitcoin aún contaba con un valor de 13,444 dólares por unidad. Comparada con su nivel actual, el año anterior representó un retroceso de 73% para la criptomoneda. Si la tendencia a la baja se mantiene, con sólo la mitad de la caída bastaría para reducir su valor a 1,322 dólares al terminar 2019, sólo 7% de su máximo histórico.

Defensa de las criptos

Con todo, hay quienes defienden que las criptomonedas son el futuro no muy lejano del mundo financiero. Octavio Pacheco, inversionista en criptomonedas y experto en el tema para Bull & Bear Group, asegura que aunque hay señales evidentes de una burbuja y no todas las criptomonedas van a sobrevivir, algunas se mantendrán y con ellas se dará ese salto tecnológico.

“Hay muchos factores que nos hacen pensar que las criptomonedas son el futuro de las finanzas. Por una parte, destaca el proyecto BAKKT, de Microsoft y Nasdaq, dos participantes interesantes para este mercado, y que muestra el soporte que tienen detrás las criptomonedas. Otro es que cada vez más empresas quieren beneficiarse del sistema blockchain, que no es posible sin criptomonedas. También hay proyectos de ciptodólares. Imagina mover todo el mercado Forex a este sistema. Tendría más velocidad y, por lo mismo, mayor liquidez”, explica.

Bitcoin fue la primera criptodivisa en la historia y comenzó a operar en 2009. Actualmente es popular en internet la historia de un programador que apenas un año después, en 2010, decidió comprar un par de pizzas con 10,000 bitcoins. En aquel entonces, el precio por unidad de la moneda virtual era de alrededor de 0.003 centavos de dólar.

De ser cierta la historia, ¿qué pensará aquel personaje al saber que lo que pudo ser una enorme fortuna también se habría desplomado?

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