No sería una sorpresa que la Comisión de Cambios decidiera subastar otro tramo de coberturas cambiarias liquidables en pesos, tras escalar el tipo de cambio del peso con el dólar a un máximo de 16 meses, y ante el espacio que hay aún para una depreciación mayor por el alza de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), esperada para esta semana, reconoció el economista en jefe para México y Canadá de Bank of America Merrill Lynch (BofA-ML), Carlos Capistrán.

“No es que esperemos la intervención. Pero no nos causaría una sorpresa que decidan intervenir, porque el dólar está en niveles que evidencian una presión importante. Sí es algo que puede pasar en cualquier momento”, admite.

Entrevistado por El Economista, prevé que la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) subirá su tasa en 25 puntos base en la reunión del 21 de junio, siguiendo al movimiento de la Fed, y “dada la presión hacia delante”.

Tensión a nivel global

Admite que la tensión global está mostrándose sobre otras divisas emergentes como el real brasileño y la lira turca, pero el peso mexicano está inmerso en una volatilidad adicional por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las tarifas arancelarias y el proceso electoral.

El dólar spot cerró el viernes en 20.3735 pesos por dólar, pero un día antes cerró sobre niveles de 20.5310, no vistos desde el 7 de febrero del 2017, de acuerdo con el Banxico.

Desde Estados Unidos, Capistrán considera que “la primera línea de intervención” sería la cobertura cambiaria, para la que estaban destinados 20,000 millones de dólares, de los que apenas se han subastado 5,000 millones desde marzo del año pasado.

Dice que las subastas de coberturas cambiarias serían la primera línea de defensa para la autoridad monetaria, pues tienen la ventaja de que en el inicio no se usan las reservas.

Reconoce que si con esta medida no se ordena la depreciación, podría esperarse una intervención directa. Es decir, que por consigna de la Comisión de Cambios, Banxico saldría a subastar directamente dólares de las reservas para fortalecer la oferta de divisas. Sin embargo, acota que éste no es su escenario base.

Como tampoco espera el uso de la Línea de Crédito Flexible (LCF) por 88,000 millones de dólares, abierta a cuenta de México en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Tasas hasta en 8%, si sigue la presión

El estratega anticipa que en la reunión del 21 de junio la Junta de Gobierno del Banco de México incrementará el objetivo de la tasa en 25 puntos base. De acertar, la tasa se ubicaría ya en 7.75 puntos base.

Pero esta acción será en seguimiento a la subida de la Fed, que muy probablemente incrementará la semana entrante en la misma proporción, desde su rango actual que es de 1.50 a 1.75 por ciento.

Reconoce que la depreciación observada .por el peso desde mediados de mayo sí va a generar presión en los precios de mercancías y por ende en inflación, “como ya se observó en el dato de mayo”.

La inflación de mayo, divulgada el jueves pasado, mesuró la tendencia a la baja tanto a nivel general como en el subíndice de mercancías.

El economista de BofA observa que de persistir la presión en la tendencia de la inflación, a partir del tipo de cambio, e incluso la generada por los aranceles en los precios de importación, la Junta podría subir de nuevo la tasa, para llevarla a 8 por ciento. Sin embargo éste no es su escenario base.

LCF, un seguro de fortaleza

Descarta que en una escalada de volatilidad sea necesario el uso de la Línea de Crédito Flexible y enfatiza que, al contrario, es una facilidad que los inversionistas ven como un seguro a favor de México.

“Esa facilidad está ahí, es parte de la fortaleza de México respecto de otros emergentes, porque pocos países cuentan con ella. Nuestro escenario base es que no se utiliza”, afirma.

Intervenciones del Banxico

En los 16 meses que lleva en operación el nuevo instrumento que permite al banco central proveer de liquidez al mercado cambiario, se realizaron tres intervenciones a partir del manejo de este instrumento. La primera, por 1,000 millones de dólares, ejecutada el 6 de marzo; un segundo tramo de 4,000 millones ejecutado entre el 6 de octubre y el 6 de diciembre pasado, con una intervención programada en seis fechas, y el del 26 de diciembre, que es el más reciente, por 500 millones de dólares.

Esto significa que aún quedan 14,500 millones de dólares por subastar como parte del programa de forwards cambiarios liquidables por el diferencial en pesos.

Escenario tras el 1 de julio

Durante la charla con este diario, Capistrán explicó que el escenario base con el que están trabajando los inversionistas de mercado de deuda y deuda corporativa es de un triunfo de Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, con mayoría en la Cámara de Diputados, y que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se firmará hasta el año entrante.

“Cualquier escenario diferente sería tomado como una sorpresa que sin duda sería reflejada por el mercado”.

Asimismo, aclara que “un triunfo por diferencia mínima de otro candidato caería dentro de la hipótesis, inesperado, o sorpresa, que sería reflejada por el tipo de cambio”.

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