El índice S&P 500 y el Promedio Industrial Dow Jones cerraron con pérdidas el viernes tras una caída de los precios del petróleo que presionó a las acciones del sector energético, pero el retroceso fue limitado por los avances de los títulos de minoristas y de fabricantes de microchips.

El precio del crudo estadounidense se derrumbó un 4.0% y cerró a 67.88 dólares por barril después de que Arabia Saudita y Rusia dijeron que estaban listos para suavizar restricciones a la oferta que han llevado las cotizaciones a máximos desde 2014.

El índice energético de S&P cayó un 2.6% y registró su mayor descenso porcentual diario desde febrero. Las acciones de Chevron y Exxon Mobil perdieron respectivamente un 3.5% y un 1.9%, y estuvieron entre los principales lastres del Dow Jones y el S&P 500.

"Ha sido una semana muy dura para el petróleo, y eso pesó" en los valores energéticos, dijo Michael James, director gerente de operaciones con acciones de Wedbush Securities. Al mismo tiempo, el retroceso continuo de los rendimientos de los bonos ha presionado a los papeles financieros, agregó.

El índice S&P 500 del sector bancario cayó un 0.4% luego de que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense tocaron mínimos en tres semanas.

El Promedio Industrial Dow Jones perdió 58.67 puntos 0.24%, a 24,753.09 unidades; mientras que el S&P 500 cayó 6.43 puntos o 0.23%, a 2,721.33 unidades. En cambio, el índice Nasdaq Composite subió 9.43 puntos o 0.13%, a 7,433.85 unidades.

En la semana, el Dow Jones ganó un 0.2%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq subieron un 0.3 y un 1.1%, respectivamente.

El Nasdaq fue impulsado por los fabricantes de microprocesadores, con un alza del 2.7% en Broadcom. Los títulos de Intel ganaron un 1.3 por ciento.

Un alza del 20.2% en las acciones de Foot Locker impulsó al índice de consumo discrecional del S&P, luego de que el minorista de calzado deportivo reportó resultados trimestrales mejores a lo esperado.