A casi dos semanas de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, analistas prevén un aumento en la volatilidad en el mercado, pero anticipan poco impacto a nivel local con inversionistas más enfocados a factores internos de México.

“Respecto al candidato republicano (Donald Trump), está un poco limitado en términos de impacto al mercado mexicano porque ya teníamos un descuento importante en las valuaciones y la probabilidad de que gane Joe Biden es muy alta”, expresó Juan Rich, director de análisis de Ve por Más.

Las encuestas favorecen al demócrata Joe Biden, con 51.3% de la intención de voto, mientras que el actual presidente estadounidense, el republicano Donald Trump muestra un rezago con 42.4%, según datos de Refinitiv.

Rich comentó que en caso de que ganara Trump, prevé que aumente un poco la volatilidad por la manera en que negocia, pero se seguiría con la misma tendencia de los últimos cuatro años.

“Con Biden si pudiéramos ver un mejor mercado mexicano por las políticas que él tiene, en temas de impuestos y eso puede modificar los flujos de capitales, pero ya ahorita con el spread que hay, no veríamos mucha diferencia de aquí al cierre de año”.  Para 2021 dice que los factores más importantes para la bolsa mexicana son la pandemia y la actividad económica mexicana.

Luis Alvarado, analista de capitales de Banco Base comentó que el mercado de capitales reacciona mejor a políticas económicas como las de Trump, de menores regulaciones e impuestos, y no tanto como la de los demócratas, de aumentar ambos.

“En el mercado local, de alguna manera ya nos acostumbramos a Trump, ya se firmó el T-MEC, en ese sentido, es posible sobre todo ahora que los demócratas lo han criticado, es posible que se vea un efecto negativo en el mercado mexicano (accionario) en caso de una victoria demócrata, pero sería moderado, no sería significativo, y temporal”, acotó el estratega de Banco Base.

Coincidió en que los principales factores responsables del débil desempeño del mercado local, donde el S&P/BMV IPC cae 13.01% este año, son cuestiones internas, como la debilidad económica y la certeza que pueda brindar el gobierno mexicano a los inversionistas.

claudia.tejeda@eleconomista.mx