El hedge fund Archegos Capital Management ha acaparado las miradas de los inversionistas luego de ser apuntado como el principal causante de la liquidación forzosa de más de 30,000 millones de posiciones en la Bolsa de Valores de Estados Unidos.

Según informó The Wall Street Journal, a fines de la semana pasada, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Deutsche Bank descargaron grandes bloques de acciones de distintas empresas como parte de la liquidación de posiciones de Archegos, fundada por el exgerente de Tiger Asia, Sung Kook “Bill” Hwang, que había incumplido sus “margin calls” (llamada de margen).

“Las operaciones en bloque importantes, especialmente las que se realizan con un descuento sobre el precio de mercado, siempre resultan desconcertantes para los inversionistas, especialmente cuando el vendedor no está claro. En pocas palabras, el miedo es que alguien en algún lugar sepa algo malo que tú no”, explicó Bloomberg en una nota.

Hwang, que no se ha referido al asunto, ha tenido otros episodios polémicos en Wall Street que lo han puesto bajo la mira de los reguladores mundiales.

Primer round

Con la creación de los fondos de cobertura Tiger Asia Management y Tiger Asia Partners en 2001, bajo el alero y asesoría de Tiger Management del multimillonario Julian Robertson, Hwang produjo rendimientos “estelares”, superando incluso a otros hedge funds con más trayectoria en el mercado.

En diciembre de 2012, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por su sigla en ingles) acusó al administrador de fondos por abuso de información privilegiada de algunas acciones de bancos chinos, que lo llevó a obtener 16,700 millones en ganancias ilícitas entre 2008 y 2009.

“Intentaron manipular los precios de las acciones de los bancos chinos que cotizan en bolsa en las que los hedge funds de Hwang tenían posiciones cortas sustanciales, colocando operaciones perdedoras en un intento de reducir el precio de las acciones y aumentar el valor de las posiciones cortas. Esto permitió a Hwang y Tiger Asia Management cobrar ilícitamente comisiones de gestión más elevadas a los inversores”, se detalla en un comunicado de la SEC.

Como resultado, Hwang acordó pagar 44 millones para resolver los cargos y luego decidió cerrar los fondos.

“Hwang aprendió hoy la dolorosa lección de que el comercio ilegal en el extranjero no está fuera de los límites de la aplicación de la ley de Estados Unidos. Los posibles infractores de la ley de valores del mañana harían bien en prestar atención a esta advertencia”, dijo en aquel entonces el director de la División de Aplicación, Robert Khuzami.

La vida de inversiones de Hwang no se detuvo ahí. Un año después del encuentro con la SEC nació Archegos Capital, un family office para administrar su dinero y que, al poco tiempo, se convirtió en uno de los más conocidos del mercado.

Segundo round

De acuerdo con información de Bloomberg, Archegos habría utilizado contratos de derivados con corredoras, conocidos como swaps, para obtener un apalancamiento adicional sustancial. Esto significaba que la empresa no tenía que revelar sus tenencias en los registros regulatorios y podía mantener cierto anonimato, ya que las posiciones estaban en los balances de los bancos.

Según comentaron personas familiarizadas con las operaciones de la compañía al medio, los banqueros lo obligaron a vender más de 20,000 millones de dólares en acciones luego de que algunas posiciones comerciales se movieron en contra, exigiéndole que proporcionara más garantías.

Luego, los bancos de inversión, que prestan efectivo a hedge funds y family offices, comenzaron ejercer su derecho a liquidar sus posiciones y recuperar su dinero, lo cual desencadenó una carrera de ventas para evitar pérdidas en las acciones que pronto caerían en picada.

Ni Hwang, Goldman ni Morgan Stanley han hecho aún ningún comentario público. La SEC señaló que ha estado observando de cerca el impacto del incumplimiento de Archegos.

“Hemos estado monitoreando la situación y comunicándonos con los participantes del mercado desde la semana pasada”, aseguró un vocero de la entidad reguladora en un comunicado.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, aseguró a los periodistas el lunes durante una conferencia de prensa que la administración Biden también está monitoreando la situación.