Los especialistas no descartan que de complicarse el entorno internacional, el peso mexicano pudiera dirigirse en el corto plazo hacia las 14 unidades por dólar estadounidense, en un contexto donde los activos de los mercados emergentes continuarán padeciendo la presión de la aversión al riesgo.

Un análisis de Saxo Bank indica que la semana pasada la divisa mexicana tocó un máximo intradía de 13.60 pesos por dólar, su peor nivel desde septiembre del 2013.

Agregó que esta presión no fue exclusiva de la moneda mexicana, sino resultado de un fuerte movimiento de flujos de salida de los mercados emergentes ante los malos datos económicos en China y la crisis en la Argentina.

También influyó el temor de una reducción adicional en los montos de recompra de la FED.

Las monedas que más padecieron fueron el real, rand, peso chileno, lira turca, el rublo, entre los movimientos más relevantes.

Aunque es probable que en las siguientes jornadas persista presión y mucha volatilidad, los analistas de Invex advierten en favor del peso el hecho de que México no tiene problemas de cuenta corriente ni de financiamiento fiscal, y por ello la cotización podría disminuir rápidamente si se abre un momento de calma.

Sin embargo, los especialistas advierten que el peso mexicano está en una posición desfavorable respecto de otros emergentes, al menos por dos factores: un carry de los más bajos en el mercado de divisas y una muy baja probabilidad de intervención para limitar la depreciación, esto reforzado por las declaraciones de las autoridades locales, quienes afirman que no se están contemplando medidas debido a la elevada liquidez que prevalece en el mercado.

Según Saxo Bank, los expertos no recomiendan comprar dólares, pues se corre el riesgo de importantes pérdidas si la paridad baja de manera drástica.Así pues, por ahora no es momento de apostar por la divisa mexicana.Especialistas de Banorte, consultados por Saxo Bank, siguen confiando, en el peso a mediano plazo.

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