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Microbiota y prevención: por qué cuidar el intestino es cuidar todo el cuerpo
La salud intestinal influye en la inmunidad, energía y equilibrio diario. Prevenir enfermedades comienza por cuidar la microbiota, especialmente tras periodos de exceso y cambios en los hábitos.

Microbiota
Durante años, la prevención en salud se concentró en órganos específicos. Hoy, la evidencia científica señala al intestino como un eje central del bienestar. En él habita la microbiota intestinal, un ecosistema de billones de microorganismos que impacta la digestión, el sistema inmune, el metabolismo y la salud mental.
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Esta visión fue uno de los ejes de la experiencia wellness "Healthy Reset by Lifeway", un encuentro enfocado en el reinicio de hábitos post-fiestas, con énfasis en bienestar digestivo, recuperación de energía y balance diario. En este espacio, Liz Memun, especialista en nutrición funcional y vocera de Lifeway, explicó por qué el cuidado intestinal es una de las estrategias preventivas más efectivas a largo plazo.
Dijo que cuando la microbiota se desequilibra, los síntomas son:
- Distensión abdominal, gases, diarrea o estreñimiento.
- Fatiga crónica o niebla mental
- Estado de ánimo: aumento de ansiedad o tristeza sin causa clara
- Intolerancias alimentarias
- Desequilibrio hormonal
- Alteraciones en la piel
- Infecciones recurrentes
El intestino no solo procesa lo que comemos; es un centro de regulación que se comunica con el cerebro, las hormonas y el sistema inmunológico", dijo Liz Memun.
Memun explicó que hay enfermedades asociadas a una microbiota desequilibrada, entre las que destacan:
- Síndrome de Intestino Irritable o colitis
- Enfermedades autoinmunes (Hashimoto, artritis reumatoide o lupus)
- Alergias
- Enfermedades metabólicas (Resistencia a la insulina, obesidad o diabetes tipo 2)
- Depresión o insomnio
- Enfermedades neurodegenetarivas (Alzheimer o Parkinson)
Explicó que el reto aparece después de períodos de exceso, como las fiestas decembrinas o vacaciones, donde aumentan los ultraprocesados, el alcohol, el azúcar y se alteran los horarios de sueño. Estas prácticas favorecen la disbiosis intestinal, una condición asociada con inflamación, fatiga, distensión abdominal y disminución de la energía diaria.

Liz Memun, especialista en nutrición funcional y vocera de Lifeway
Microbiota en equilibrio
Insistió, en que cuando la microbiota se encuentra en equilibrio, el cuerpo responde mejor frente a inflamación crónica, infecciones y desequilibrios metabólicos. Por ello, para reparar el sistema digestivo es importante, limitar el consumo de café y alcohol y eliminar los alimentos ultra procesados.
Prevención
En entrevista con El Economista, la especialista explicó que desde un enfoque preventivo, la salud intestinal comienza con pequeños ajustes sostenidos. Una alimentación rica en fibra —frutas, verduras, leguminosas y granos enteros— promueve la diversidad bacteriana. "A ello se suman alimentos fermentados como el kéfir, el yogurt griego, kimchee o el chucrut, que aportan probióticos y apoyan la recuperación del equilibrio digestivo".
Dijo que el kéfir de Lifeway es el único con 12 cepas de probióticos vivos y activos, ya que contiene de 25-20 millones de Unidades Formadoras de Colonias. "Es ideal para intolerantes a la lactosa, cuenta con alto contenido de vitaminas y minerales, es reducido en grasa y alto contenido de proteína".
Liz Memun explicó que el kéfir de Lifeway contiene bacterias ácido-lácticas y ácido-acéticas, las más representativas son:
- Lactobacillus kefiri
- Lactobacillus kefiranofaciens
- Lactobacillus paracasei
- Lactobacillus casei
- Lactobacillus plantarum
- Lactobacillus brevis
- Lactobacillus helveticus
- Lactobacillus acidophilus
- Lactococcus lactis
- Streptococcus thermophilus
- Acetobacter aceti
- Acetobacter pasteurianus
El bienestar digestivo también depende del estilo de vida. El estrés crónico y el descanso insuficiente afectan directamente al intestino a través del eje intestino-cerebro. "Reiniciar hábitos no es sólo cambiar lo que comes, sino cómo vives tu día a día", dijo Memun.
Consideró que la prevención efectiva implica:
- Escuchar al cuerpo
- Identificar señales tempranas como inflamación recurrente o cansancio persistente
- Actuar antes de que el desequilibrio se convierta en enfermedad
La nutrióloga enfatizó que el intestino es "un órgano maestro en el sistema inmune el metabolismo, las emociones y el bienestar en general". Dijo que no solo se encarga de la digestión y es fundamental, ponerle atención, ya que la mayoría de los trastornos digestivos tienen un componente inflamatorio. "La regulación del eje intestino-cerebro conlleva una comunicación del nervio vago y la producción de neurotransmisores".
Cuidar la microbiota es una inversión diaria en energía, claridad mental y salud futura".
Dijo que las funciones de una microbiota equilibrada se manifiesta en:
- Digestión y absorción de nutrientes (descomposición de fibras, absorción de minerales y vitaminas y mejora la tolerancia digestiva y protege la integridad de la mucosa intestinal)
- Fortalece el sistema inmune (Modula la respuesta inmune, protege contra patógenos y reduce la inflamación sistémica y la barrera intestinal)
- Salud Mental y eje intestino-cerebro, donde una microbiota sana también repercute en mente sana.
"La prevención comienza en el intestino: cuando la microbiota está en equilibrio, mejora la digestión, la energía diaria y la capacidad del cuerpo para adaptarse después de periodos de exceso", concluyó Memun.



