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Día del Padre gana peso económico en México
MAJA Sportswear capitaliza el Día del Padre como una temporada estratégica, al representar más de 15% de sus ventas anuales y fortalecer su posicionamiento.

La campaña de Maja del Día del Padre 2026, “Un mundo de gracias, papá”, utiliza el futbol como metáfora de los vínculos entre padres e hijos.
El Día del Padre ha dejado de ser una fecha marginal dentro del calendario comercial mexicano. Su peso económico muestra cómo las celebraciones familiares se han convertido en detonadores de consumo interno y en una oportunidad estratégica para empresas de retail (menudeo): moda, tecnología, restaurantes, entretenimiento y servicios.
En 2025, esta celebración generó una derrama económica superior a 45,000 millones de pesos, de acuerdo con estimaciones de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo. El organismo también calculó un gasto promedio cercano a 2,000 pesos por consumidor, cifra que refleja el avance de una temporada que históricamente había tenido menor visibilidad frente al Día de las Madres, Navidad o Buen Fin.
El dato es relevante porque confirma un cambio en los patrones de consumo. Las fechas emocionales ya no operan sólo como momentos de compra ocasional; se han convertido en espacios donde las empresas buscan capturar demanda, generar tráfico, elevar ventas por punto de venta y fortalecer la relación con sus clientes.
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En ese contexto, MAJA Sportswear, empresa mexicana especializada en ropa outdoor y lifestyle funcional, identificó al Día del Padre como una de sus temporadas de mayor impacto comercial. Durante 2025, la fecha representó 15.05% de sus ventas anuales, consolidándose como el segundo periodo más importante para la compañía, únicamente por detrás de la temporada navideña.
El Día del Padre dejó de ser una fecha secundaria; hoy es una temporada con impacto real en ventas, planeación comercial y construcción de marca", señala Humberto Iriarte, director general de MAJA Sportswear.
Consumo interno
La evolución del Día del Padre ocurre en un entorno donde el consumidor busca experiencias, no sólo productos. Según el estudio EY Future Consumer Index 2025, los compradores muestran una creciente preferencia por marcas que reflejen sus valores, generen experiencias relevantes y construyan vínculos más allá de la transacción comercial.
Este cambio ha obligado a las empresas a replantear su participación en fechas comerciales. La estrategia ya no se limita a promociones de corto plazo, sino que incorpora campañas de posicionamiento, activaciones, contenido y narrativas capaces de conectar con audiencias específicas.
En línea con esta tendencia, Kantar BrandZ Blueprint for Brand Growth 2024 concluye que las marcas que logran diferenciarse y construir relevancia para sus consumidores tienen mayores probabilidades de generar crecimiento sostenible en el largo plazo. Para compañías en expansión, esto implica un reto adicional: crecer en cobertura y distribución, pero también consolidar una marca capaz de generar preferencia, lealtad y recompra.
El caso de MAJA ilustra esa transición. Su campaña de Día del Padre 2026, "Un mundo de gracias, papá", utiliza el futbol como metáfora de los vínculos entre padres e hijos y transforma al balón en un elemento de conversación, memoria y gratitud. La estrategia integra una pieza audiovisual, contenido generado por usuarios, una edición especial de balón y activaciones en tienda.
Expansión comercial
El peso del Día del Padre dentro de MAJA coincide con una fase de expansión acelerada. Fundada en 2019, la empresa pasó de operar 65 tiendas en junio de 2025 a 120 puntos de venta en junio de 2026, con presencia en los 32 estados del país. Esto representa un crecimiento de 85% en su red comercial en apenas 12 meses.
La expansión física, sin embargo, no se tradujo en una pérdida de productividad. Mientras la red de tiendas creció 85%, las ventas por punto de venta aumentaron 16 por ciento. Este indicador es relevante porque muestra que el crecimiento de cobertura estuvo acompañado por una mayor capacidad de generación de ingresos por unidad.
En términos de operación comercial, Iriarte explicó que este comportamiento apunta a una mayor madurez del modelo de negocio. Para una empresa de menudeo, abrir más puntos de venta puede elevar presencia de marca, pero también implica costos, presión logística, inversión en inventario y necesidad de mantener rentabilidad por tienda.
La expansión nos permitió ampliar cobertura nacional, pero también medir con mayor precisión qué temporadas generan más tráfico, conversión y afinidad con nuestros consumidores", afirma Humberto Iriarte.
Valor de marca
El componente económico del Día del Padre no está sólo en la derrama inmediata. También se expresa en su capacidad para elevar recordación, activar comunidades y convertir una fecha familiar en un activo de negocio, considera el directivo.
Para MAJA, que actualmente opera 120 tiendas en México y cuenta con comercio electrónico para el mercado nacional y estadounidense, "el reto es sostener el crecimiento sin depender únicamente de la apertura de puntos de venta. En ese proceso, la construcción de marca se vuelve una variable clave para mantener preferencia frente a un consumidor con más opciones".
Dijo que la moda masculina también muestra un cambio estructural. El consumidor busca prendas funcionales, versátiles y alineadas con un estilo de vida activo. En lugar de privilegiar únicamente el regalo tradicional, las familias comienzan a elegir productos que puedan integrarse a la vida cotidiana del padre: ropa cómoda, de buena calidad, con diseño práctico y capacidad de uso dentro y fuera de la ciudad.
Esa preferencia abre espacio para categorías como el sportswear y el lifestyle funcional, que se ubican entre el desempeño, la comodidad y la imagen personal. Desde una perspectiva económica, estas categorías permiten capturar consumo recurrente y no sólo ventas estacionales.
"El Día del Padre confirma así una tendencia mayor dentro del retail: las fechas emocionales funcionan como catalizadores de venta, pero también como instrumentos de diferenciación. Las empresas que logran convertirlas en experiencias relevantes pueden fortalecer lealtad, incrementar frecuencia de compra y sostener crecimiento a largo plazo", concluye Iriarte.



