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Artemio Narro lleva al cine las contradicciones del mercado del arte contemporáneo
El artista visual y cineasta estrenó en competencia del 29° Festival Internacional de Cine Guanajuato "El arte es oscuro y está lleno de horrores", una sátira que explora las tensiones entre creación, prestigio y dinero, a partir de una mirada crítica sobre el ecosistema de la Semana del Arte en Ciudad de México.

Artemio Narro.
El Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), una de las ventanas más importantes de la cinematografía mexicana, tradicional impulsor de nuevos talentos y antesala de reconocidos proyectos fílmicos, concluyó este domingo su edición 29.ª en San Miguel de Allende y tuvo en su competencia de Largometraje de Ficción Mexicano a un total de 14 trabajos fílmicos, de los cuales 10 fueron estrenos mundiales.
Uno de estos largometrajes en competencia fue al trabajo “El arte es oscuro y está lleno de horrores”, del cineasta y artista contemporáneo Artemio Narro (Ciudad de México, 1976), quien construye una sátira sobre el ecosistema del arte contemporáneo a partir de las tensiones entre la creación artística, el mercado y las relaciones de poder que atraviesan galerías, ferias, coleccionistas y artistas.
El filme está protagonizado por José de María de Tavira, Martin Altomaro, Juan Pablo de Santiago, Irene Anzuela y Rosa María Bianchi. Nos relata, en la mera ficción pero desde una crítica personal del director, sobre el estridente momento que se vive cada año en la Ciudad de México, durante la Semana del Arte, y en cómo el mercado se apodera de la práctica artística, por encima de la propuesta creativa y más aún por la inercia que algunos galeristas y coleccionistas dan a sus artistas favoritos, por los que han invertido dinero, y de cómo los creadores sufren la tensión por mantener su obra en alto valor, mientras otros van quedando marginados y la desesperación los lleva a la crisis.

Escena de la película estrenada en el GIFF.
Más que cuestionar al arte en sí mismo, Narro explicó en entrevista con El Economista que la película surgió de la necesidad de retratar con honestidad un entorno que conoce desde hace décadas como artista visual.
“Siempre quise hacer una película sobre el mundo del arte. Veía otras cintas y pensaba que les faltaba carnita, que no reflejaban realmente cómo funciona este ecosistema. Mi ejercicio personal fue hacerlo desde la honestidad, hacer un poco de autocrítica y hablar de lo que somos y de cómo está el rollo”, comentó.
Con una trayectoria que comenzó en las artes visuales antes de dar el salto al cine, el director considera que ambas disciplinas forman parte de un mismo universo creativo. De ahí que decidiera trasladar a la pantalla personajes y situaciones reconocibles para quienes frecuentan el circuito artístico, desde las ferias internacionales hasta las disputas por el prestigio y la legitimidad.
Para Narro, la diferencia fundamental está entre la experiencia artística y la estructura económica y social que se construye alrededor de ella.
“El arte como tal es una cosa increíble. El problema es el mercado del arte, todo eso que se gestiona alrededor, es donde aparecen las contradicciones”, afirmó.
En ese sentido, el cineasta rechazó la postura de quienes condenan el mercado mientras participan activamente en él. Reconoció que el valor económico de su obra forma parte de su carrera y que incluso ha financiado sus películas gracias a la venta de piezas artísticas, aunque considera que la verdadera línea roja está en no comprometer la integridad creativa.
“No me peleo con el mercado. Me parece hipócrita hacerlo. Lo importante es mantenerse lo más fiel posible a tus principios, tus valores y tu ética laboral. Jamás dejaré de hacer mi trabajo de cierta manera por complacer a un curador”, sostuvo.
Esa tensión entre el reconocimiento, el éxito comercial y la fidelidad al propio discurso atraviesa también a los personajes de “El arte es oscuro y está lleno de horrores”, una película que utiliza el humor, la ironía y el absurdo para mirar desde dentro un universo tan seductor como contradictorio.

Foto: Cortesía
“El arte es oscuro y está lleno de horrores”
- Director: Artemio Narro
- Duración:
120 minutos
