Dubai. Un ataque a Arabia Saudita que generó la mayor alza de los precios del petróleo en casi 30 años fue realizado con armas iraníes, indicó una coalición liderada por Riad.

El movimiento hutí, alineado con Irán y que controla la capital de Yemen, reivindicó la autoría del ataque, que dañó la mayor planta procesadora de crudo del mundo. Irán rechazó la acusación e indicó que el país está preparado para una “guerra en toda regla”.

Dos fuentes con conocimiento sobre las actividades de la compañía petrolera estatal Aramco dijeron a Reuters que la producción petrolera saudí podría tardar meses en volver a la normalidad. Estimaciones anteriores habían sugerido que podría llevar semanas.

Una alianza militar liderada por Arabia Saudita que lucha contra los hutíes señaló que el ataque se realizó con armas iraníes y no se lanzó desde Yemen, según hallazgos preliminares.

El portavoz de la coalición, coronel Turki al Malki, dijo que se están investigando los ataques que cerraron 5% de la producción mundial de crudo, para determinar la ubicación del lanzamiento.

Irán ha catalogado como “inaceptables” las acusaciones estadounidenses de que es responsable de los ataques del sábado.

Los precios del petróleo subieron hasta 19% antes de alejarse de sus máximos, la mayor subida intradiaria desde la Guerra del Golfo de 1991.

Promesa de más ataques

Aunque Irán ha rechazado su responsabilidad en los ataques, sus aliados yemeníes han prometido más atentados en el futuro. El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, comentó que el grupo llevó a cabo el ataque del sábado antes del amanecer con drones, incluyendo algunos propulsados por motores a reacción.

“Aseguramos al régimen saudí que nuestro largo brazo puede llegar a cualquier lugar que queramos y en el momento que queramos”, manifestó Sarea. “Advertimos a las empresas y a los extranjeros que no deben estar cerca de las plantas que atacamos porque aún están en nuestra mira”, agregó.

Autoridades estadounidenses dijeron que creían que los ataques vinieron de la dirección opuesta, posiblemente desde el propio Irán y no desde Yemen, y podrían haber implicado misiles de crucero. En todo caso, desde dondequiera que se lanzaran los ataques, creen que la culpa es de Irán.

Arabia Saudita e Irán han sido enemigos durante décadas y están luchando una serie de guerras indirectas, incluyendo en Yemen, donde las fuerzas saudíes han combatido contra los hutíes durante cuatro años.

La tensión en la región ha aumentado desde de que Trump impusiera severas sanciones.

En riesgo de un conflicto mayúsculo

Naciones Unidas. El emisario de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, expuso en el Consejo de Seguridad que no sabía quién estaba detrás de los ataques del sábado contra plantas petroleras sauditas, y destacó la necesidad de las partes yemeníes de retomar un proceso político.

“No sabemos quién está detrás de estos ataques, pero el hecho que los hutíes hayan reivindicado la responsabilidad es grave”, afirmó durante una reunión ordinaria sobre Yemen en el Consejo de Seguridad.

“Este tipo de acciones pone a Yemen en riesgo de un conflicto regional”, advirtió el enviado al referirse a una “escalada militar preocupante”.

Durante la discusión, países como Reino Unido, Francia, Kuwait y Rusia condenaron los ataques, pero sin identificar a un responsable. Sin embargo, el presidente ruso dijo: “Estamos dispuestos a ayudar a Arabia Saudita para que pueda proteger su territorio. Podría hacerse de la misma forma en que lo hizo Irán, comprando los sistemas de misiles rusos S-400”.

La nueva embajadora estadounidense en la ONU, Kelly Craft, repitió por su parte la posición del Departamento de Estado, según la cual Irán es responsable.

Griffiths llamó a los yemeníes a retomar el diálogo para poner fin a la guerra. Paralelamente a los esfuerzos para aplicar los acuerdos de Estocolmo en diciembre pasado, “las partes yemeníes deben seguir adelante para retomar sin retraso el proceso político inclusivo”.

Los acuerdos concluidos en Suecia señalaban un cese al fuego en la región de Hodeida, el retiro de combatientes y un amplio intercambio de prisioneros.

Postura OTAN

El secretario general de la OTAN se mostró “muy preocupado por el riesgo de escalada” tras el ataque a instalaciones petroleras en Arabia saudita, país que acusa a Irán de “desestabilizar a todo” Oriente Medio, en entrevista con la AFP en Bagdad.