Londres. El Reino Unido registró el martes 1,610 muertes, un récord desde el inicio de la pandemia que ha matado a 91,470 personas en el país.

En este contexto, los gobiernos de las cuatro naciones que forman el país decidieron reconfinar por tercera vez a sus poblaciones y cerrar las escuelas, cada uno según su propio calendario, mientras llevan a cabo una campaña masiva de vacunación: 4.2 millones de personas han recibido la primera dosis.

En Escocia, aunque las restricciones "están empezando a tener un impacto", el confinamiento inicialmente previsto hasta fines de enero se mantendrá "al menos hasta mediados de febrero", anunció la primera ministra, Nicola Sturgeon.

En Inglaterra, la más poblada de las cuatro naciones, con 56 millones de habitantes, el cierre estará legalmente en vigor hasta el 31 de marzo, pero el gobierno de Boris Johnson prevé una revisión a mediados de febrero.

El país europeo se enfrenta a una tercera ola de contagios atribuidos a una variante mucho más transmisible.

El número de casos registrados en 24 horas fue por su parte de 33,355, según datos oficiales del gobierno británico, un retroceso considerable respecto a los cerca de 60,000 registrados diariamente hasta hace poco.

Desde el inicio de la pandemia, el Reino Unido ha contabilizado 3.46 millones de casos positivos.

Según un estudio oficial de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) publicado el día de ayer, una de cada ocho personas en Inglaterra había contraído el coronavirus en diciembre, un fuerte aumento respecto al mes anterior (1 de cada 11).

En el mismo periodo, habían contraído el virus una de cada 10 personas en Gales, una de cada 13 en Irlanda del Norte y una de cada 11 en Escocia.

Este estudio se basó para su análisis en pruebas de anticuerpos realizadas al azar entre la población, lo que también permite la identificación de personas asintomáticas además de quienes dieron positivo a los tests del virus.

Londres y su semana negra

En Inglaterra y Gales, la mortalidad en la primera semana de enero fue 45.8% superior al promedio de los últimos cinco años, según la ONS y advirtió que los datos podrían verse sesgados por los retrasos en el registro de las muertes en el período de fiestas navideñas.

Londres, particularmente afectada por la última ola, registró un aumento de casi el 85% de las muertes en comparación con el promedio registrado en la misma semana durante los últimos cinco años.

Difíciles momentos por los que pasa el país cuyo primer ministro subestimó el virus.